Consejos para evitar padecer el "síndrome X"

El “síndrome X” o síndrome metabólico no es un termino muy conocido en la población, aunque se da bastante sobre todo en personas con obesidad. Se trata de un conjunto de factores que aumentan el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular o diabetes.

Para que una persona sea diagnosticada de este síndrome, debe tener al menos tres de estos factores de riesgo: que presente un perímetro abdominal alto, mayor de 102 en hombres y de 88 en mujeres; que tenga los triglicéridos altos, más de 150 miligramos; que tenga el colesterol bueno (HDL) bajo, con menos de 40 miligramos en hombres y 50 miligramos en mujer; que tenga la presión arterial elevada, más de 130 para la alta y de 85 para la baja; o tener niveles altos de glucosa en sangre en ayunas.

Cuantos más factores de riesgo tenga una persona, más probabilidades tendrá de desarrollar enfermedades cardíacas, diabetes y derrames cerebrales”, ha explicado Anabel Aragón, responsable de salud y nutrición de Nestlé, para quien los dos factores más importantes para que se de el Síndrome X o Metabólico son: tener resistencia a la insulina, y tener un perímetro abdominal alto.

La especialista en salud ha aclarado que este conjunto de síntomas es frecuente en “personas con obesidad o sobrepeso, especialmente en aquellas que se les acumula la grasa en la zona abdominal”, aunque también es muy frecuente en las personas con diabetes tipo 2, porque padecen resistencia a la insulina. “La insulina es una hormona que ayudar a convertir el azúcar de los alimentos en energía para el organismo. Cuando ésta no funciona bien, se habla de resistencia a la insulina porque, aunque el cuerpo produce mucha, las personas con diabetes tipo 2 no pueden usarla correctamente”, ha explicado Aragón.

El síndrome X es más frecuente en adultos que en niños, y suele darse en mujeres que rondan los 60 años y hombres alrededor de 50; sin embargo, por desgracia es cada vez más frecuente en la infancia, hasta el punto de que “algunos cálculos afirman que 1 de cada 10 adolescentes y más de 1/3 de los adolescentes obesos sufren esta enfermedad”, ha destacado a EFE Salud la experta en nutrición.

Aunque la herencia genética tiene que ver, las principales causas del síndrome metabólico son un estilo de vida sedentario y una alimentación desequilibrada.

Esta patología se trata con cambios en el estilo de vida y, a veces, con medicamentos. Las variaciones en los hábitos de vida pueden reducir los factores de riesgo; de tal forma que si se tiene sobrepeso, hay que reducirlo con ayuda de un médico o un nutricionista. También es conveniente seguir una alimentación saludable que se ajuste a la dieta mediterránea; tener una vida activa, integrando el ejercicio físico en nuestro día a día; o no fumar.

Si los cambios en el estilo de vida no fueran suficientes, el médico puede recetar algunos medicamentos para bajar los niveles de triglicéridos, reducir la presión arterial o la glucosa”, ha explicado la especialista.

Anabel Aragón ha detallado una serie de sencillos consejos para evitar este síndrome, entre los que destacan usar solo aceite de oliva para cocinar y aliñar; comer al menos 3 raciones de frutas frescas al día, preferentemente de temporada; incluir una ración de hortalizas en comidas y cenas; tomar 3 raciones de pescado a la semana; comer 3 veces legumbres a la semana; o tomar tres puñados de frutos secos, crudos y sin sal a la semana.

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