Un novedoso dispositivo se convierte en el "ángel de la guarda" de los diabéticos

Un dispositivo de vigilancia en tiempo real que monitoriza de forma autónoma los niveles de glucosa, y alerta al teléfono móvil -vía bluetooth- cuando se producen anomalías, se ha convertido por derecho propio en una novedosa tecnología, diseñada inicialmente para niños y personas dependientes, pero que también es utilizada por deportistas y personas ciegas, que ya no dependen de nadie para controlarse.

La spin-off ubicada en el Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche ha desarrollado el dispositivo GlucoAngel, formado por una placa electrónica -que se coloca encima del lector flash de glucosa fabricado por la compañía Abbott- y un brazalete de neopreno que los sujeta y se coloca en el brazo, y que permite la comunicación mediante conexión bluetooth entre el propio lector y los dispositivos móviles.

Este innovador dispositivo permite monitorizar los niveles de glucosa en grasa, la llamada glucosa intersticial, en tiempo real, para que los propios pacientes y familiares conozcan en cada momento los estadios de su enfermedad. "Es como un ángel de la guarda para estas personas", ha afirmado al respecto el director general de Instead Technologies y director del grupo de Neuroingeniería Biomédica de la UMH, Eduardo Fernández.

El desarrollo de esta tecnología parte de la necesidad de uno de los trabajadores de la empresa, que como padre de un niño diabético no dormía por las noches, ya que para evitar problemas con el nivel de glucemia, tanto él como su mujer debían levantarse continuamente para controlarlo. A partir de esta idea, la empresa dio forma a GlucoAngel, que recibe la información de lector flash de glucosa y envía las alertas a un teléfono móvil a partir de los límites preestablecidos por el propio usuario.

De esta forma, se pueden evitar las lecturas constantes, también durante la noche. «Por eso nuestro dispositivo supone un gran avance, ya que hasta ahora no había algo tan asequible y fácil».

Esta monitorización automática y en tiempo real ayuda a los pacientes a detectar cualquier subida o bajada de los niveles de glucosa y así facilitar el día a día a las personas afectadas por diabetes y a sus familias. «El dispositivo te avisa al instante de cualquier anomalía, sin necesidad de estar pegados todo el día a él, y así poder dormir tranquilamente», ha señalado el administrador de la empresa que comercializa el dispositivo, Antonio Alarcón.

El usuario debe descargarse la aplicación móvil GlucoGuard, donde se configuran los diferentes parámetros de avisos en función de los parámetros de cada persona. Además, es posible configurar un segundo terminal para que reciba estos avisos a través de una llamada perdida o un SMS.

Este dispositivo, puesto en el mercado hace poco más de un año, soluciona problemas para los padres «que querían mandar a sus hijos a un campamento pero tenían la duda de que el monitor no supiera controlarle la glucosa y la incertidumbre constante de si le bajaba o subía, por lo que muchas veces no les dejaban ir». Ahora, sin embargo, «se quedan más tranquilos, porque saben que si sube o baja les va a llegar una señal de alerta a los padres, independientemente de lo lejos que estén».

De esta manera, el paciente tan sólo tiene que preocuparse de cambiar el lector, que tiene una vida útil de 15 días, ya que el dispositivo dura para siempre. El brazalete -fabricado en varios tamaños según la edad de la persona- funciona además como medida protectora, «ya que como este lector es muy caro, protege que de no se le caiga al niño mientras está durmiendo, ya que va cogido a la piel», explica Fernández.

Aunque GlucoAngel surgió de la necesidad de control de los niveles de glucosa para niños o personas dependientes, en la actualidad son muchos los usos que se le dan, «tantos, que ni siquiera los habíamos pensado», asegura Fernández.

Este dispositivo es una herramienta más en el entrenamiento de muchos deportistas, que utilizan este sistema para tener controlado en todo momento sus niveles de glucosa mientras hacen ejercicio. «Conocemos el caso de algunas gimnastas que se les han ingeniado para no utilizar el brazalete porque no les resulta tan cómodo y se lo pegan encima de la nalga con un parche», indican los diseñadores del dispositivo.

También resulta de gran utilidad para las personas ciegas, que con los lectores tradicionales dependían de alguien que se lo leyera, mientras que con esta aplicación, que además es compatible con el VoiceOver, un lector de pantalla compatible con equipos braille, «ellos son completamente independientes y autónomos y pueden saber en todo momento las cifras en las que se mueven».

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