Suscríbete gratis a nuestro Boletín semanal y recibe las últimas noticias relacionadas con el mundo de los diabéticos.

El 50 % de los varones y el 25 % de las mujeres con diabetes sufren algún tipo de disfunción sexual

disfuncionsexualLa disfunción sexual es un problema prevalente tanto en hombres como en mujeres con diabetes, pero en muchas ocasiones pasa desapercibido al no ser manifestado por el paciente o preguntado por el personal médico. Sin embargo, aunque la disfunción sexual no es considerada un trastorno grave, sí que afecta de forma muy importante a la calidad de vida de las personas con diabetes.

La Sociedad Española de Diabetes (SED) ha advertido de que más del 50 % de los hombres y el 25 % de las mujeres con diabetes experimentarán algún tipo de dificultad sexual a lo largo de su vida. En el caso de los hombres, lo más común es la disfunción eréctil, mientras que en las mujeres se puede observar dispareunia (dolor con las relaciones sexuales), pérdida del deseo y alteraciones en la excitación y orgasmo.

La disfunción eréctil es el problema sexual más común entre los hombres con diabetes, de hecho la prevalencia es de tres veces más que en los hombres no diabéticos de la misma edad. A partir de los 60 años de edad, más de la mitad de los varones con diabetes tienen algún problema de erección.

Aparte de la edad, los principales factores asociados a la disfunción eréctil son la duración de la diabetes, el mal control de la glucemia y la presencia de otras complicaciones como la neuropatía y la retinopatía diabética.

Otro dato interesante es que el 5 % de los pacientes con disfunción eréctil presentan diabetes no diagnosticada. Por tanto, según explica la Dra. Martínez, “en muchas ocasiones, la presencia de disfunciones sexuales pueden ser motivo de sospecha de diabetes en personas que aún no han sido diagnosticadas”.

Por otro lado, según distintos estudios, las mujeres con diabetes tienen dos veces más riesgo de desarrollar disfunción sexual que las no diabéticas. Los problemas más frecuentes son la pérdida de deseo sexual y excitación, la disminución de sensibilidad en la zona genital, la falta de lubricación que conlleva relaciones sexuales dolorosas (dispareunia) y la dificultad para alcanzar el orgasmo.

Aunque alguno de estos problemas podrían explicarse por daños en los nervios y vasos sanguíneos, lo cierto es que la mayoría de los estudios relacionan estos problemas con desequilibrios hormonales, hipertensión, obesidad, medicamentos y, sobre todo, con factores psicológicos.

Ante estos problemas, la presidenta de la SED, la Dra. Sonia Gaztambide, ha recordado lo importante que es “que los pacientes soliciten ayuda y comenten su problema al personal médico y que sigan una alimentación equilibrada, un buen control glucémico, que aumenten la actividad física, reduzcan el sobrepeso y eviten el consumo de alcohol y tabaco. Además, el apoyo psicológico, sobre todo en las mujeres, es fundamental para tratar la disfunción sexual”.

Estilo de Vida