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Cuando se padece diabetes insípida...

Aunque estamos acostumbrados a la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2 o la diabetes gestacional, se puede padecer otra variedad menos frecuente que las anteriores, que no es otra que la diabetes insípida, que afecta tanto a adultos como a bebés y a niños, y consiste en un trastorno que provoca un desequilibrio de líquidos en el cuerpo.

Esta descompensación produce mucha sed, incluso si se ha ingerido algún líquido, y también hace que el cuerpo produzca grandes cantidades de orina; y aunque no hay cura para ella, algunos tratamientos pueden llegar a aplacar la sed y a disminuir la producción de orina, de manera que se alivien los síntomas y se pueda llevar una vida cotidiana sin que la enfermedad condicione nuestro día a día.

A diferencia de las diabetes más comunes, para diagnosticar la diabetes insípida se hará una prueba de privación de agua y a través de una analítica de orina se medirá la producción y la cantidad de la misma en el organismo del paciente.

Los síntomas en adultos:

  • Sed extrema
  • Producir grandes cantidades de orina diluida
  • Necesidad frecuente de levantarse para orinar durante la noche
  • Preferencia de bebidas frías
  • Confusión debido a la deshidratación

 

Por el contrario, la sintomatología en bebés y niños se presenta en forma de:

  • Fiebre
  • Vómitos
  • Estreñimiento
  • Pañales mojados y pesados
  • Acción de orinar involuntariamente
  • Trastornos del sueño
  • Retraso en el crecimiento
  • Pérdida de peso

Entre los tipos de diabetes insípida, detacan:

  • Diabetes insípida central

Puede estar provocada por una enfermedad genética o a causa del daño en el hipotálamo o la hipófisis debido a un tumor, una cirugía o una lesión en la cabeza; de  manera que afecta a la producción, el almacenamiento y la liberación de los niveles habituales de la hormona antidiurética (HAD).

  • Diabetes insípida nefrogénica

Se da cuando hay un defecto en la estructura renal que hace que el agua se expulse o se reabsorba. Este defecto hace que los riñones sean incapaces de responder de manera adecuada a la hormona antidiurética y puede deberse a un trastorno hereditario o a una patología renal crónica. En este caso el médico puede recomendar reducir la cantidad de sal en las comidas, además de aumentar de la ingesta de agua suficiente para evitar la deshidratación.

  • Diabetes insípida gestacional

Es muy poco frecuente y ocurre solo durante el embarazo, cuando una enzima producida por la placenta destruye la hormona antidiurética de la madre.

  • Diabetes insípida dipsogénica

Esta afección puede provocar la producción de grandes cantidades de orina diluida por beber una cantidad excesiva de líquidos. Puede ser causada por un daño al mecanismo de regulación de la sed en el hipotálamo, aunque también está relacioda con enfermedades mentales.

Si los síntomas son leves, es posible que sea necesario un tratamiento, aunque siem`re habrá que llevar un control frecuente por parte del especialista. Es importante  tener siempre algo de beber para garantizar que el cuerpo no se deshidrate. Si la diuresis es de hasta 20 litros por día y se consumes mucho líquido (por lo general, un adulto saludable orina un promedio de 1 o 2 litros al día), se considera que la sintomatología es grave, por lo que el experto recetará medicación. Estos fármacos ayudarán al cuerpo a producir o utilizar la hormona antidiurética de manera más efectiva.

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