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Asocian el consumo moderado de vino con una reducción del riesgo de padecer diabetes

Existen numerosos estudios que analizan la relación entre el consumo moderado de vino y la diabetes, y uno de ellos, un metaanálisis liderado por el Centro para la Investigación de la Diabetes de Leibniz (Alemania), viene a respaldar la relación entre consumo moderado de vino y el riesgo de padecer diabetes, tras revisar un total de 23 estudios internacionales diferentes sobre patrones alimentarios y esta enfermedad.

 

Esta revisión, publicada por la revista científica Bristish Medical Journal (BMJ), explica que un consumo moderado de vino, en el marco de una alimentación sana y equilibrada, se asocia con una reducción del 17 % en el riesgo de diabetes de tipo 2.

De esta manera, queda demostrado que el consumo moderado de vino mejora el metabolismo de la glucosa y aumenta el colesterol beneficioso (HDL) en los pacientes diabéticos, ya que los polifenoles dietéticos son biotransformados por el microbiota intestinal y modifican la composición microbiana intestinal.

El vino es una bebida fermentada con una alta proporción de polifenoles, y las bacterias intestinales tienen un papel importante en la degradación del polifenol, modulando la biodisponibilidad y los posibles efectos en el organismo. Una de las vías de acción, es a través de la protección de la barrera intestinal y la mejora de la endotoxemia, una bacteria de reacción inflamatoria.

En el caso de la diabetes, el vino correctamente vinificado no contiene productos glucídicos asimilables por el hombre, por lo que no produce alteración sobre el equilibrio metabólico de un paciente diabético.

Otro estudio realizado por investigadores brasileños de la Medical School of Marília de la Universidad de Marília y del University Hospital ABHU de la Universidad de Marília ( São Paulo) demuestra que el azúcar existente en la composición del vino, en forma de glucosa y fructosa, no significa mayores niveles de glucosa en sangre o insulina debido al efecto protector de los polifenoles.

El resveratrol, un tipo de polifenol presente en la uva, se relaciona con una menor incidencia de glucemia en ayunas y mejor tolerancia a la glucosa, y además, muestra como el consumo moderado de vino está asociado a la mejora de la sensibilidad a la insulina, con menor nivel de colesterol LDL e incremento de la concentración de colesterol HDL y una mayor capacidad antioxidante.

Aunque numerosos estudios demuestran los beneficios para la salud del consumo moderado de vino, la mayoría de los investigadores advierte que ello no es suficiente motivo para que alguien que no bebe comience a hacerlo por motivos de salud. De hecho, la recomendación general de los científicos suele ser preventiva advirtiendo que los beneficios para la salud del vino en un estudio en particular, no garantiza que los no bebedores o abstemios deban comenzar a disfrutar de una copa al día para mejorar su salud.

Además, cualquier estudio sobre el vino y la salud no reemplaza el consejo médico de un profesional, que deben consultar con su médico antes de tomar decisiones sobre el consumo de alcohol por su salud.

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