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Cuidado: el calor de la primavera podría influir en los niveles de glucemia

Con la primavera llega un aumento de la temperatura y días con más horas de sol, un factor determinante en la vida de las personas con diabetes, por su influencia en los valores de glucemia del organismo.

 

Gracias al sol, la primavera las personas disfrutan de los beneficios de los rayos ultravioleta, aumentando los niveles de vitamina D por exposición directa a los mismos, lao que fue una gran aliada durante la pandemia del Covid-19. Sin embargo, el calor y el aumento de temperaturas tienen una connotación negativa en los diabéticos, ya que según la Asociación de Diabetes de Madrid, los niveles de glucemia pueden verse afectado ante un calor elevado.

Por este motivo, ante el calor los diabéticos deben desarrollar una serie de pautas con los que minimizar sus efectos, teniendo especialmente en cuenta la hidratación, fundamental para evitar episodios de deshidratación y una bajada drásticas de los valores glucémicos.

En este sentido, desde la organización explican que el cuerpo, ante un episodio de deshidratación, tiende a aumentar los niveles de glucosa en el organismo, debido a que se produce un descenso del flujo sanguíneo a través del riñón, lo que dificulta la expulsión de glucosa a través de la orina, motivo por el que en épocas de calor como la primavera y verano es importante beber agua constantemente y evitar el consumo de bebidas con importantes dosis de cafeína o sodio, ya que este tipo de componentes podrían favorecer la deshidratación.

Además, recuerdan que los síntomas propios de un golpe de calor son similares a los de la hipoglucemia, o descenso de los niveles de glucemia, por lo que resulta trascendental para las personas con diabetes saber diferenciar entre ambos fenómenos. En este sentido, es recomendable medir los niveles de glucemia y comprobar que todo está en orden.

Por otra parte, los expertos avisan de que es conveniente mantener la insulina siempre en un lugar fresco y seco, ya que el calor también puede dañarla, al tiempo que es necesario evitar el alcohol, un alimento perjudicial para las personas con diabetes, ya que influye negativamente en los niveles de glucemia.

De esta manera, el calor y consumir bebidas con alcohol puede resultar para las personas con diabetes, ya que puede provocar un descenso considerable de los niveles de glucemia y provocar un episodio hipoglucémico cuando se alcanzan unos valores por debajo de 70 mg/dl o menos. Este fenómeno se produce porque el alcohol se metaboliza en el hígado, siendo éste un órgano que se encarga de guardar el glucógeno y transformarlo en glucosa para su posterior transporte por la sangre.

 

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