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Volviendo a viajar con diabetes...

Llevamos ya una semana sin padecer el estado de alarma a causa de la pandemia del coronavirus, y después de más de un año de restricciones de movilidad, los españoles empiezan a planificar viajes, vacaciones y escapadas de fin de semana... también los dabéticos, quienes deben tener más previsión, si cabe, a la hora de plantearse uno de estos merecidos viajes.

 

Para plantear una manera más segura y adecuada de viajar en el caso de las personas que padecen diabetes, será necesario seguir manteniendo de forma estricta los habituales hábitos alimenticios saludables, además de llevar un estricto control de la toma de las medicinas para equilibrar los niveles de insulina. Sin embargo, el problema puede surgir a la hora de cambiar las rutinas.

Por este motivo, recogemos algunas buenas prácticas que deberían mantenerse al viajar si se padece diabetes a la hora de viajar, elaboradas por el servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Sagrado Corazón, que será sin duda de utilidad para los pacientes con diabetes que tengan pensado realizar un viaje, sobre todo si es al extranjero.

En este sentido, los exoertos hacen hincapié en la importancia de hablar con el personal de enfermería especializado en diabetes o con el médico acerca del cambio horario del país al que se viaja, de modo que podrán ayudar a modificar la pauta de insulina y las horas de administración de la misma. Hay que tener en cuenta que si se va a viajar hacia el oeste, el día será más largo, mientras que, si se viaja hacia el este, el viaje acortará el día.

También es importante pedir al equipo médico que prepare un informe donde se haga constar el diagnóstico de diabetes y la necesidad de, en caso de viajar en avión, poder llevar en cabina todo el material necesario para el control de la patología, incluyendo agujas, plumas de insulina, glucómetro y demás material fungible en caso de utilizar bomba de insulina.

La persona diabética debe asegurarse de tener una bolsa o estuche adecuado para guardar la insulina y resto de materiales necesarios, y además podría ser útil llevar una nevera portátil y un contenedor para deshacerse del material punzante. Asimismo, recuerdan que la insulina corre el riesgo de congelarse en las bodegas de los aviones, y eso la podría hacer inutilizable.

Cuando se prepare la maleta, es importante tener en cuenta cuánto material va a necesitar durante el viaje y que lleve siempre material de repuesto por si algo se dañara o perdiera. En este sentido es sensato llevar dos equipos de insulina y sistema de medición de la glucosa y que los lleve en sitios separados por si uno de los dos se extravía.

Además, debe de asegurar una correcta conservación de insulina durante el viaje, teniendo en cuenta que un bolígrafo de insulina no debe de estar más de 30 días fuera de la nevera a temperatura ambiente, y que lo recomendable es conservarlos a una temperatura de entre 4ºC y 8ºC.

En caso de utilizar bomba de insulina, es importante llevar siempre bolígrafos de insulina (lenta y rápida) para poder usarlos en caso de que por algún motivo la bomba fallase; al tiempo que es aconsejable tener prevista una pauta de uso con horarios y unidades .

Otra recomendación importante es tomar nota de los números de contacto sanitarios en caso de emergencia, teniendo en cuenta que los nombres comerciales pueden variar de un país a otro, y que para largas estancias deberá llevar encima una receta médica para poder comprar insulina en el país donde esté. Además, es recomendable tener contratado un seguro de asistencia médica durante el viaje, ya que en algunos países no hay sanidad pública o es muy deficiente.

En caso de viajar en grupo es recomendable que las personas que viajan con usted sepan cómo actuar en caso de que no se encuentre bien o sufra una hipoglucemia grave, y si se viaja a climas cálidos, será necesario mantener la insulina protegida de la luz solar directa y en un lugar fresco, teniendo siempre en cuenta que es posible que la insulina se absorba más rápidamente con temperaturas altas, por lo que será necesario una mayor monitorización.

Por otra parte, será conveniente mantenerse bien hidratado con mucho líquido sin azúcar si se viaja a países cálidos, mientras que si el viaje es a países con clima frío, será aconsejable llevar ropa de abrigo suficiente, y tener en cuenta que en este caso es posible que la insulina se absorba más lentamente.

Entre las cosas que un viajero diabético no debe olvidar incluir en su maleta, destacan:

 

  • Documento de identidad e informe médico con el diagnóstico y tratamiento.
  • Glucómetro y tiras reactivas.
  • Lancetas y dispositivo para utilizarlas en los controles de glucosa en sangre del dedo.
  • Comida y tentempiés adicionales, así como preparados de glucosa, sacarosa, etc., en monodosis y/o bebidas azucaradas.
  • Diario de papel, o dispositivo electrónico para anotar los resultados de los controles.
  • Tiras reactivas para acetona en sangre u orina.

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