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Los diabéticos con enfermedad cardiovascular tienen mayor riesgo de padecer infarto de miocardio

El estudio Capture ha confirmado la relación entre diabetes tipo 2 y el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, y más en concreto, una de cada tres personas que tiene diabetes, padece además una enfermedad cardiovascular.

 

De este tercio de pacientes con ambas enfermedades, un 85 % presenta enfermedad cardiovascular ateroesclerótica y un riesgo alto de un episodio cardiovascular.

Se trata del primer estudio que ofrece una perspectiva clara de la prevalencia de la enfermedad cardiovascular en pacientes diabéticos tipo 2, analizando los datos de casi 10.000 pacientes con diabetes tipo 2 de 13 países en los cinco continentes.

Las conclusiones no solo reflejan a los pacientes tratados en el ámbito hospitalario, sino que recoge además a personas atendidas en atención primaria.

El estudio llama la atención sobre los riesgos de la diabetes y la enfermedad cardiovascular, dos enfermedades que se pueden prevenir y que están estrechamente relacionadas con el estilo de vida.

En la actualidad, un 9 % de la población mundial mayor de 18 años presenta esta enfermedad, y se estima que podría ser la séptima causa de mortalidad en todo el mundo en 2030.

Según ha destacado la investigadora principal del estudio, la Dra. Ofri Mosenzon, consultora de Novo Nordisk, “es fundamental que prioricemos el factor cardiovascular como una de las claves de la gestión de la diabetes tipo 2. Por un lado, se hace necesaria la concienciación de las personas con diabetes tipo 2 acerca de sus factores de riesgo y, por otro, la investigación activa de los profesionales sanitarios en torno a los mismos. Hoy podemos abordar dichos factores de riesgo mediante tratamientos con demostrados beneficios cardiovasculares”.

La también directora de la Unidad de Diabetes del Centro Médico Hadassah, en Israel, ha añadido que es fundamental que prioricemos el factor cardiovascular como una de las claves de la gestión de la diabetes tipo 2″.

El estudio se dirige a todos aquellos profesionales que intervienen en el tratamiento de la diabetes, y pone el foco en la necesidad de prevenir la enfermedad cardiovascular en los pacientes diabéticos.

En la actualidad, solo dos de cada diez pacientes reciben tratamientos para reducir los niveles de glucosa en sangre con beneficio cardiovascular probado. En este sentido, la Dra. Mosenzon ha advertido que “a pesar de la elevada prevalencia de la enfermedad cardiovascular ateroesclerótica entre la población con diabetes tipo 2, la mayoría no recibe ningún tratamiento dirigido a reducir el riesgo de episodios cardiovasculares, que pueden, potencialmente, mejorar su pronóstico vital”.

Un alto nivel de glucosa y otro tipo de alteraciones asociadas a la diabetes como la presión arterial elevada, la alteración de los lípidos o la obesidad provocan daños en los vasos sanguíneos. A estos factores de riesgo se pueden sumar además otros comunes en la sociedad actual como el tabaquismo, el estilo de vida sedentario o el estrés, hábitos de vida que se pueden modificar, lo que permitiría prevenir o, al menos, mitigar las enfermedades cardiovasculares.

En este contexto los cardiólogos recomiendan la utilización de agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) como tratamiento preferente para personas con diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular ateroesclerótica, permitiendo reducir el riesgo de infarto de miocardio y de ictus.

Se estima que entre el 30 % y el 40 % de los pacientes que sufren un infarto de miocardio son diabéticos, de ahí, la importancia de utilizar este tipo de tratamientos.

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