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La hija de Kate Moss desfila con una bomba de insulina para tratar la diabetes

Lila Grace Moss, hija de la célebre modelo Kate Moss, ha sido una de las grandes protagonistas de la Semana de la Moda de Milán tras desfilar con un outfit de Versace... y con una bomba de insulina en la cadera.

 

Moss explicó que padece diabetes de tipo 1, y que la idea de saltar a la pasarela con la bomba se le ocurrió para "ayudar con la causa". En este sentido, la propia Moss ha explicado que "creo que no mucha gente sabe que tengo diabetes. No es visible desde el exterior, así que nadie lo sabría sólo con mirarme. Tengo tipo 1", para añadir que "me gustaría probar y ayudar todo lo que pudiera".

Este dispositivo es una de las opciones más escogidas por las personas con diabetes para regular sus niveles de insulina, ya que resulta práctica y ofrece al paciente una mayor flexibilidad y en general una mayor autonomía.

La bomba de insulina imita el funcionamiento del páncreas humano en una persona sin diabetes, suministrando al organismo insulina de manera constante en una dosis que se programa en función de las necesidades del portador. Esta cantidad de insulina es lo que se conoce como tasa basal, y puede modificarse cada 30 minutos.

En cualquier caso, lo que es importante es que nunca va a ser el propio aparato el que decide esta tasa, sino que es tarea del paciente, su familia o el equipo diabetológico.

El aparato permite suministrar 'bolos' de insulina, es decir, una cantidad mayor de manera puntual, cada vez que el paciente come o cuando se produzca una hiperglucemia.

La bomba de insulina consta de dos partes diferenciadas. Por una parte está el infusor, un pequeño dispositivo electrónico del tamaño aproximado de una cajetilla de tabaco y que es en realidad una microcomputadora previamente programada y alimentada normalmente con pilas. La insulina puede introducirse en el infusor a través del llenado de un depósito o a través de cartuchos precargados, según el modelo, y cuenta con una pantalla en la que marca los distintos parámetros modificables y los botones para administrar los 'bolos' y para modificar la tasa basal.

Por otra parte está el catéter de conexión, un pequeño tubo que se inserta en el cuerpo en las zonas en las que normalmente se administran las inyecciones de insulina y que se deja por lo general permanentemente conectado, excepto para cambiarlo cada dos o tres días.

La principal ventaja de la bomba de insulina es la flexibilidad horaria que permite, ya que por ejemplo pueden retrasarse las comidas sin temor a que se agote el efecto de la insulina administrada. Además, también permite un ajuste más fino en función de los distintos momentos y actividades del día.

Se ha demostrado que este dispositivo utilizado de forma reivindicativa por esta joven modelo reduce significativamente el riesgo de hipoglucemias graves y que mejora la calidad de vida en los pacientes de menor edad y en sus familias. Sin embargo, la bomba de insulina también tiene algunas desventajas; ya que se trata de un método económicamente más costoso que la terapia con múltiples dosis y que requiere una monitorización más frecuente de los niveles de insulina.

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