Caminar ayuda a reducir el riesgo de padecer diabetes en adultos de más de 65 años

Los adultos mayores de 65 años a menudo tienen problemas de movilidad o discapacidad, por lo que su actividad física disminuye al tiempo que aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Ahora, un estudio norteamericano ha señalado que caminar con regularidad y con algo de intensidad puede ayudar a prevenir la diabetes en este grupo de población. 

 

El estudio, publicado en la revista Diabetes Care, muestra que cuantos más pasos dé una persona, y más intensos sean, menor será su riesgo de desarrollar diabetes. 

El objetivo principal del estudio fue evaluar las asociaciones entre el total de pasos dados por día y el desarrollo de diabetes; mientras que el objetivo secundario fue evaluar si la intensidad o la cadencia de los pasos influían en el riesgo de diabetes.

Según ha señalado Alexis C. Garduno, tercer autor del estudio y estudiante en el programa de doctorado en salud pública de la Universidad de California en San Diego y la Universidad Estatal de San Diego (EEUU), "una cifra clave de nuestro estudio es que por cada 1.000 pasos por día, nuestros resultados mostraron un 6% menos de riesgo de diabetes en esta población. Lo que eso significa es que si el adulto mayor promedio diera 2.000 pasos más todos los días además de lo que ya estaba haciendo, podría esperar una reducción del 12 por ciento en el riesgo de diabetes".

Para el estudio prospectivo se pidió a una cohorte diversa de mujeres de 65 años o más, que no tenían un diagnóstico de diabetes y que vivían de forma independiente, que usaran un acelerómetro de grado de investigación durante 24 horas al día sobre la cadera derecha durante una semana, y cuya salud fue seguida durante siete años por un equipo multiinstitucional de investigadores que analizó datos con el objetivo de caracterizar la actividad física y la salud cardiovascular en mujeres posmenopáusicas.

Según ha explicado el autor principal del trabajo, John Bellettiere, profesor asistente de epidemiología en la Escuela de Salud Pública y Ciencias de la Longevidad Humana Herbert Wertheim en la Universidad de Califormia en San Diego, "queríamos entender hasta qué punto caminar o caminar está relacionado con la diabetes. Y, ¿son realmente necesarios 10.000 pasos al día para que las personas reduzcan el riesgo de diabetes?". 

De las 4.838 mujeres del estudio, 395 desarrollaron diabetes, es decir el 8 %, lo que apoya el hecho desvelado en estudios de prevención anteriores que han demostrado que la actividad física regular, junto con una dieta mejorada, reduce el riesgo de diabetes en adultos. De hecho, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos recomienda al menos 150 minutos de actividad física de moderada a vigorosa por semana para reducir el riesgo de numerosas enfermedades crónicas, incluida la diabetes. 

Según ha explicado Bellettiere, la edad juega un papel importante en los niveles de intensidad de la actividad física, del modo que "lo que es una actividad de intensidad moderada para un adulto mayor es muy diferente a lo que es una actividad de intensidad moderada para un adulto joven o de mediana edad. Las personas que tienen problemas de movilidad no tienen que caminar tan lejos, tan rápido o cuesta arriba para participar en una actividad de intensidad moderada a vigorosa".

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