Un estudio confirma que un buen control de la diabetes genera un valor social millonario

El control temprano y estricto de la diabetes tipo 2 puede suponer beneficios ligados a la prevención de complicaciones y mortalidad con el correspondiente ahorro en el consumo de recursos sanitarios, así como el incremento de la calidad de vida; y más en concreto, se estima que una persona con la diabetes controlada puede suponer un ahorro de 2.649 euros durante los primeros cinco años tras el diagnóstico.

 

De esta manera, en total, se podrían generar 185 millones de valor social total en España, lo que equivale a una reducción del 8,7 % del coste total generado por la diabetes. Así lo han puesto de manifiesto los expertos que han presentado recientemente el Informe Valor social de un control estricto y temprano de la diabetes tipo 2 en España, elaborado por la Fundación Weber, y avalado por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la Sociedad Española de Diabetes (SED) y la Federación Española de Diabetes (FEDE).

El objetivo de este estudio era estimar el valor social; es decir, la diferencia entre el impacto económico generado por un control estricto de la enfermedad frente a un control no estricto cinco años después del diagnóstico. En este trabajo, se ha entendido el control estricto como los niveles de una hemoglobina glicosilada (HbA1c) establecido en un 6,5 %, que corresponde a las indicaciones de las guías clínicas para un buen control de la diabetes.

Tal y como destaca el informe, una persona sin esta patología consume 1.804 euros cada año en recursos directos sanitarios frente a los 3.110 euros de media de una persona con diabetes tipo 2. En este sentido, Álvaro Hidalgo, presidente de la Fundación Weber, ha explicado qiue “un control estricto de la enfermedad generaría un valor social positivo durante los primeros cinco años tras el diagnóstico de hasta 185 millones de euros”.

Hidalgo ha contado que que “la mayor parte del valor social correspondería a un ahorro en hospitalizaciones (65,7millones) y la mejora de la calidad de vida (56,2 millones), seguido de la productividad laboral por reducción de la mortalidad (41 millones de euros) y del ahorro por la disminución de complicaciones (22,2 millones de euros)”.

Por su parte, el doctor Joan Antoni Vallés, farmacólogo clínico del Instituto Catalán de la Salud, ha asegurado que “diversos estudios han confirmado los beneficios clínicos de un control estricto y temprano de la enfermedad, lo que a su vez comporta un mayor gasto sanitario (visitas, exploraciones y tratamiento farmacológico, entre otros). No obstante, el informe que hoy presentamos concluye que este control estricto y temprano también se asocia con un menor impacto económico, a un mayor valor social por menor coste derivado de las complicaciones, de las hospitalizaciones, por una mejora de la calidad de vida y por una mayor productividad laboral”,

Así las cosas, el informe muestra que, en el momento del diagnóstico, casi 75.000 pacientes presentan un control estricto, mientras que cerca de 70.000, no; de forma que mantener un control no estricto implica un coste mayor frente a mantener un control estricto: 16.122 euros frente a 13.473 euros en un periodo de cinco años.

Asimismo, el diagnóstico precoz de la diabetes resulta esencial para lograr un mejor control de la enfermedad y evitar complicaciones. En este sentido, Juan Francisco Perán, presidente de la Federación Española de Diabetes (FEDE), ha insistido en que “sólo mediante la detección temprana conseguiremos que las personas con diabetes cuenten desde el principio con el tratamiento adecuado y, con ello, con la capacidad de controlar adecuadamente la patología”, y por ello ha destacado que la organización que preside aboga por que “la educación diabetológica sea personalizada, continuada en el tiempo y de calidad, dado que es la clave para conseguir un buen estado de salud y, por ende, de calidad de vida", para añadir que "un paciente que conoce su diabetes es un paciente que pasa desde el autoanálisis al autocontrol de la enfermedad, es decir, pasa de un ser un paciente pasivo a ser un paciente activo, con capacidad de tomar medidas y decisiones para tener bajo control la enfermedad. Eso sí, siempre en coordinación con su equipo de profesionales. Solo así se pueden prevenir, evitar o retrasar complicaciones de la enfermedad, como los problemas cardiovasculares y complicaciones renales, visuales o neuropáticas”.

Las complicaciones causadas por la diabetes tipo 2 constituyen uno de los aspectos de mayor importancia e influencia en la evolución de la enfermedad. Como asegura el doctor Francisco Javier Escalada, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, “un buen control glucémico es el punto de partida, dado que puede prevenir o retrasar complicaciones de la diabetes y la morbimortalidad, y con ello mejorar la calidad de vida de las personas que viven con esta enfermedad”.

De esta manera, se puede obtener como conclusión que reducir las hospitalizaciones por complicaciones agudas y crónicas, podría suponer un impacto económico positivo con un valor social absoluto de 65,7 millones de euros, y con una reducción del 18,9 % del coste total generado por las complicaciones si se mantiene la diabetes controlada.

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