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Un diabético en el espacio

astronautadiabeticoCon su mono de la NASA y su casco de astronauta que hizo estallar en aplausos a la decena de niños del Hospital Materno-Infantil del Miguel Servet de Zaragoza, el astronauta Josu Feijoo consiguió hacerles soñar en el aula educativa.

Los chavales, en muchos casos en situación de larga estancia hospitalaria debido a sus enfermedades, se quedaron con la boca abierta cuando Feijoo hizo su entrada. En su extenso currículo, hay que añadir que se trata del primer astronauta diabético, una enfermedad que no le ha impedido hacer "una vida normal" y superar todos los retos que se ha propuesto.

"Cuando en 1989, en una revisión médica, me detectaron la diabetes, el mundo se me vino a bajo. Tuve que dejar de hacer todo y me pasé depresivo casi 9 meses", relató. Su objetivo ayer no era otro que demostrar a los niños, desde su experiencia, que cualquier obstáculo se puede superar. "A mi me dijeron los médicos que no iba a conseguir nada, pero lo hice. Escalé el Everest, por la cara más difícil. Y luego, con mi afán del espíritu de Peter Pan, me propuse ser astronauta, era mi sueño desde pequeño. Y conseguí el certificado", aseguró.

Cuenta El Peródico de Aragón que los menores aragoneses, que tuvieron la oportunidad de probarse el casco, le escuchaban con exagerada atención. "Lo que pasa que soy un astronauta que se tiene que pinchar cuatro veces al día, porque soy diabético", dijo. "Por muchas zancadillas que te pongan, si estás bien cuidado y monotorizado, cualquier objetivo se puede lograr", afirmó.

Este aventurero vasco está desarrollando un software de telemedicina que permitiría medir los valores de glucosa en sangre en tiempo real. "Lo podrían ver los médicos, estés donde estés Además, en ratas de laboratorio se ha podido curar la diabetes y la meta es que llegue a humanos", apuntó.

Antes de iniciar un nuevo reto, Feijoo explicó su conclusión de padecer esta enfermedad: "Es para toda la vida, así que debes hacer de ella una compañera de viaje. Y saber controlarla. Todo el mundo tiene un Everest que debe superar y que es posible", remató.

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