Una juez exime a un mosso diabético de trabajar por el coronavirus

Una juez de Tarragona ha ordenado a la Generalitat a que envíe a su casa a un agente de los Mossos d’Esquadra que padece diabetes ante la epidemia de coronavirus, dejando en suspenso la obligación del policía de incorporarse al servicio mientras dure la situación de emergencia sanitaria por el virus.

Cuenta el diario El Pais que el auto argumenta que, según los informes remitidos por el Ministerio de Sanidad, las personas diabéticas son “el segundo grupo de personas con mayor riesgo de muerte si desarrollan la enfermedad”.

Hasta este miércoles, un total de 571 agentes de los Mossos d’Esquadra han solicitado a la Dirección General de Policía del Gobierno catalán un permiso retribuido para ausentarse de su lugar de trabajo por “deber inexcusable”. Se trata de policías que sufren alguna patología como asma o problemas respiratorios, pero también de mujeres embarazadas y en período de lactancia. Alrededor del 75 % de las peticiones son denegadas.

Ese fue el caso de un agente de seguridad ciudadana de El Vendrell que padece diabetes y que decidió recurrir la decisión de la administración ante la justicia. La titular del juzgado contencioso-administrativo número 2 de Tarragona, Natalia Jiménez, le ha dado la razón y le ha exonerado, de forma cautelar, de la obligación de presentarse en su puesto de trabajo con argumentos de salud pública.

"Tras los estudios realizados en China y por la misión de la OMS”, se ha constatado que la letalidad del coronavirus entre diabéticos es muy elevada y “alcanza el 9,2 %”, dice la sentencia, que defiende que el mosso debe quedarse en casa, ya que no solo le beneficia a él, sino a todos. “Redunda en beneficio e interés de la salud pública ante la grave situación de pandemia existente en la actualidad”, señala el auto, que recoge los argumentos del abogado José Antonio Bitos.

La juez recuerda, además, que una instrucción de la Generalitat reconoce el derecho de los empleados públicos que prestan servicios “en sectores estratégicos” y padezcan “enfermedades crónicas” como la diabetes a obtener el permiso.

El sindicato USPAC, que tramita la demanda, exige precisamente a la Dirección General de Policía que conceda los permisos retribuidos a los mossos en situación de riesgo, es decir, a los mayores de 60 años, con patologías previas y también a las embarazadas y en periodo de lactancia.

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