Profesores con diabetes de Baleares obligados a trabajar pese a la pandemia de coronavirus

Los sindicatos han denunciado la existencia numerosas quejas porque la Inspección Médica de Baleares está denegando bajas a trabajadores que pertenecen a grupos vulnerables en la escuela concertada mientras en la pública son considerados no aptos para trabajar. De esta manera, docentes con diabetes, pero también con hipertensión, cáncer o enfermedades cardiovasculares son personal de riesgo y no deberían ir a trabajar, pero las mutuas e inspección médica están denegando las bajas a estos trabajadores que pertenecen a grupos vulnerables en la enseñanza concertada.

Los sindicatos han detectado un "aluvión" de quejas por parte de estos profesores considerados grupo de riesgo, a quienes el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de las mutuas no ha querido darles la baja siendo personal con especial riesgo, pese a que muchos de ellos tienen patologías previas.

Muchos de estos docentes han tenido que acudir a sus médicos de cabecera para que les diera la baja y los profesionales sanitarios se las han dado. "La sorpresa ha venido cuando, después de llevar una semana de baja, han recibido una llamada telefónica procedente de inspección médica, exigiéndoles la reincorporación inmediata a su puesto trabajo sin antes haberles hecho una evaluación y pasando por encima de la decisión de los médicos de cabecera", han explicado al diario El Mundo desde el sindicato USO, que asegura que estas trabas no se dan en la escuela pública.

πor su parte, desde otro sindicato, el STEI, también constan "muchas quejas" sobre los Servicios de Prevención de Riesgos de los centros concertados. "Hemos detectado que muchas personas de centros que son consideradas personal sensible por pertenecer a grupos de riesgo son consideradas como favorables para el trabajo cuando los facultativos sanitarios les han emitido informes indicando que no deberían incorporarse al puesto de trabajo", detalla el sindicato.

Los principales grupos vulnerables son los mayores de 60 años y aquellas personas diagnosticadas de diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer, inmunodeficiencias, y embarazadas por el principio de precaución, según publica la Consejeria balear de Educación.

Tanto USO como el STEI afirman que los trabajadores de los centros concertados son discriminados, ya que hay situaciones muy parecidas entre el personal de la enseñanza pública que son consideradas por parte del Servicio de Prevención de la Consejería de Educación como no aptos para el trabajo.

A muchos de estos trabajadores no se les ha realizado ningún estudio, ni evaluación ni reconocimiento médico, por lo que siguen realizando las mismas tareas educativas en los mismos puestos, en contra de los propios criterios del Ministerio de Sanidad.

Docentes y no docentes de todos los sectores de la enseñanza están viviendo situaciones surrealistas, cambios de criterios constantes en los protocolos de actuación, incumplimientos de las medidas de seguridad, a lo que hay que sumar falta de material de protección, convivencias con varios grupos.

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