Una dieta rica en aceite de oliva previene la diabetes gestacional

Según el estudio Terapia de nutrición médica para la diabetes mellitus gestacional basada en los principios de la Dieta Mediterránea, y publicado en la revista científica BMJ Open Diabetes Research & Care, liderado por el doctor Alfonso Calle Pascual, la Dieta Mediterránea suplementada con cuatro cucharadas de aceite de oliva ayudó a las mujeres con diabetes gestacional a lograr en la semana 38 de gestación niveles de glucemia similares a aquellas que no sufrieron dicha enfermedad.

El objetivo, según Calle Pascual, era “analizar la tasa de eventos adversos en quienes desarrollan diabetes gestacional y reciben la intervención nutricional basada en una dieta suplementada con 40 miligramos diarios de aceite de oliva virgen extra y frutos secos unos tres días por semana, y compararlo con las normoglucémicas”. Las mujeres que sufrieron diabetes gestacional durante la investigación siguieron unas pautas saludables de alimentación con una ingesta de más de 40 miligramos de aceite de oliva virgen extra al día y frutos secos al menos tres veces a la semana.

El estudio San Carlos de Prevención de la Diabetes Gestacional, publicado en 2017, ya demostró que la Dieta Mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra ayuda a reducir en un 30 % el riesgo de diabetes gestacional y a mejorar la salud de los recién nacidos. Esa investigación ha sido la base de este nuevo estudio en el que han participado 874 mujeres, de las que 177 fueron diagnosticadas con diabetes gestacional.

Este estudio, que ha contado con la participación del Centro de Investigación Biomédica en la Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) y que ha sido financiado por el Instituto de Salud Carlos III, se desarrolló entre enero y diciembre de 2015 en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y en el mismo,  embarazadas que padecieron diabetes gestacional recibieron una terapia de nutrición médica basada en una Dieta Mediterránea con una ingesta diaria recomendada de cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.

Entre las semanas 24 y 28 de embarazo, los resultados mostraron que las mujeres con diabetes gestacional tenían niveles más altos de HbA1c en comparación con aquellas que no desarrollaron la enfermedad. Posteriormente, durante las semanas 36–38 de gestación, los valores fueron similares entre los dos grupos; y al finalizar el embarazo, los valores de HbA1c fueron semejantes al de las no diabéticas.

Del mismo modo, la insulina en suero en ayunas y la evaluación del modelo homeostático de resistencia a la insulina (HOMA-IR) resultaron mayores en las embarazadas con diabetes gestacional en las semanas 24–28, pero volvieron a igualarse al final del periodo perinatal. Según la investigación, el 26.6 % de las mujeres con la enfermedad requirió insulina para el control glucémico.

Hasta ahora la intervención nutricional a las mujeres con diabetes gestacional mejoraba el pronóstico del embarazo, pero no igualaba a las mujeres normoglucémicas; y en los resultados se refleja que las tasas de macrosomía, bebés grandes para la edad gestacional, trastornos hipertensivos inducidos por el embarazo, prematuridad y cesáreas fueron comparables con aquellas que no sufrieron diabetes gestacional.

El hecho de que no hubiera diferencias en las tasas de aumento de peso excesivo, hipertensión inducida por el embarazo, tipo de parto, trauma perineal, prematuridad y recién nacidos grandes para su edad de gestación lleva a los investigadores a afirmar que se trata de un hallazgo importante, y a concluir que es potencialmente beneficioso usar la Dieta Mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra y frutos secos como terapia de nutrición médica en mujeres con diabetes gestacional.

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