infodiabetico.com - Trasplante fecal, un prometedor tratamiento para la diabetes

Trasplante fecal, un prometedor tratamiento para la diabetes

Las últimas investigaciones dan cada vez más peso a la flora intestinal, un mundo interior con millones de bacterias beneficiosas que pueblan nuestro sistema digestivo. Y en esta linea, un nuevo estudio de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, ha dado un paso al identificar las bacterias humanas que promueven la delgadez y favorecen la salud metabólica.

Estas nuevas bacterias, denominadas bacteroidetes, podrían convertirse en la próxima herramienta contra la diabetes, ya sea a través de productos probióticos o a través de un trasplante de flora intestinal, como se detalla en el estudio publicado en la revista Science.

En los últimos años, los trasplantes de microbiota fecal de donantes sanos a pacientes enfermos se han convertido en una forma popular de tratar un tipo grave de diarrea causada por la bacteria Clostridioides difficile en humanos; hasta el punto de que ensayos recientes en ratones sugieren que un tratamiento similar, en el que solo se trasplanta el virus en las heces, puede ayudar a las personas que padecen diabetes tipo 2.

La mayoría de las partículas de virus transmitidas son los llamados bacteriófagos, virus que atacan específicamente a otras bacterias y no a los humanos. Este estudio, dirigido por Torben Sølbeck Rasmussen y publicado en la revtista Gut Microbiota, documenta la posibilidad de tratar la obesidad y la diabetes mediantes esta técnica.

El autor principal del ensayo ha explicado que "cuando transmitimos partículas de virus de las heces de los ratones delgados a los obesos, los que pesan más engordan significativamente menos en comparación con los que no reciben heces trasplantadas", al tiempo que afirma que "creemos que nuestro método también funcionará en humanos. Actualmente estamos tratando de obtener fondos para un ensayo clínico".

El investigador defiende que "al transferir los bacteriófagos, podemos aliviar la disbiosis del microbioma intestinal y sus efectos negativos asociados en el huésped, como el deterioro del equilibrio del azúcar en la sangre".

Según cuenta el portal Alimente, el método parece proteger a los ratones contra el desarrollo de intolerancia a la glucosa, un paso previo a la diabetes tipo 2, y los experimentos han demostrado que los ratones obesos que recibieron un trasplante de virus intestinal de ratones magros reaccionaron a una inyección de glucosa no de manera diferente a los delgados.

Según Torben Sølbeck Rasmussen, "en los ratones obesos con una dieta alta en grasas, que no recibieron el trasplante de virus, observamos una disminución de la tolerancia a la glucosa, que es un precursor de la diabetes. Por lo tanto, hemos influido en el microbioma intestinal de tal manera que los ratones con estilos de vida poco saludables no desarrollan algunas de las enfermedades comunes desencadenadas por una mala alimentación".

En los últimos años, se ha descubierto que la composición de los virus en el intestino desempeña un papel crucial en el equilibrio de este microbioma, de forma que  "si se come mal durante el tiempo suficiente, se corre el riesgo de crear un desequilibrio en su tracto intestinal. Aquí, tenemos un medio de recuperar el equilibrio disparando las partículas de virus que faltan en el sistema", ha afirmado Dennis Sandris Nielsen, coautor del trabajo.

Los investigadores extrajeron heces de ratones alimentados con una dieta estándar baja en grasas durante un período de tiempo, y las filtraron para que todas las bacterias vivas se clasificaran, mientras que las partículas de virus, principalmente bacteriófagos, se concentraron. Los virus fueron trasplantados a través de un tubo en los roedores que habían estado en dietas altas en grasas durante seis semanas. Los ratones continuaron con la dieta grasa durante otras seis. Posteriormente, se examinaron después de una prueba de glucosa y se midió el aumento de peso.

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