infodiabetico.com - Péptidos, las pastillas del futuro que mejorarán el tratamiento de la diabetes

Péptidos, las pastillas del futuro que mejorarán el tratamiento de la diabetes

Para contrarrestar la diabetes la mayoría de los pacientes están obligados a administrarse a través de jeringuillas una molécula llamada insulina, que es producida por nuestro páncreas y tiene como función principal regular los niveles de glucosa en sangre, haciendo que las células la absorban en mayor o menor medida. Cuando el cuerpo pierde la capacidad de producir esta hormona o, por el contrario, deja de ser sensible a ella, surge la enfermedad llamada diabetes.

La insulina, aunque tiene el rango de hormona en nuestra biología, es un péptido. Se trata de cadenas cortas de aminoácidos unidos por enlaces peptídicos (unión de un grupo amino y de uno carboxilo), que presentan como principal problema que son extraordinariamente frágiles, lo que dificulta su administración por vía oral, dado que nuestro tracto digestivo está específicamente diseñado para romper esas moléculas.

Esto supone que estos compuestos químicos, de ser necesaria su administración para preservar nuestra salud, como en el caso de los diabéticos, deben ser administrados directamente a nuestro torrente sanguíneo a través de inyecciones, un procedimiento muy invasivo e incómodo.

Para evitarlo, desde hace años diversos grupos de investigadores de todo el mundo están buscando nuevas formas de administración de péptidos, y la mejor de todas, y que hoy está muy cerca, es la vía oral.

El problema que presenta esta forma es que los péptidos son muy frágiles y nuestro estómago los rompe, eliminando completamente sus efectos; pero debemos tener en cuenta que la insulina no es el único péptido aprobado como medicina, sino que hay la lista que comprende más de 40 medicinas esenciales para nuestra salud.

Ahora, un grupo de investigadores de la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL), en Suiza, liderados por el científico Christian Heinis, han continuado con un logro que llevaron a cabo en el año 2018 en el que consiguieron volver estas moléculas cíclicas, algo así como una pescadilla que se muerde la cola, lo que las hacía más estables, pero el proceso es extraordinariamente arduo.

Primero, miles de millones de secuencias aleatorias de péptidos genéticamente modificados se convierten en sus formas cíclicas gracias a la ayuda de dos puentes químicos. Después, esta biblioteca de moléculas se introduce en el tracto digestivo de una vaca para analizar cuáles sobreviven a la presión química que estos órganos realizan sobre ellas. Y por último, se analizan las moléculas supervivientes y se identifican cuáles son de utilidad para tratar determinadas enfermedades.

Cuenta el portal especializado Alimente que gracias a este método, los investigadores han conseguido el éxito por primera vez al administrar de forma oral a un ratón un péptido capaz de inhibir la trombina, un antitrombótico de nuestro organismo.

A pesar de que la mayor parte de la molécula administrada atravesó la totalidad del sistema digestivo hasta ser excretada, parte de ella acabó en el torrente sanguíneo del animal, lo que es considerado un paso clave. Ahora, el siguiente objetivo de los investigadores es desarrollar péptidos orales para afectar directamente a objetivos en el tracto gastrointestinal, con lo que no sería necesario que entraran en el torrente sanguíneo.

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