Nuevos biomarcadores para personalizar el tratamiento de la diabetes

Investigadores europeos han hallado nuevos marcadores epigenéticos que determinan la respuesta de los pacientes con diabetes tipo 2 a la metformina, el fármaco más utilizado para tratar la enfermedad. Se trata de la metilación del AND que ya se emplea en el abordaje de otras enfermedades como el cáncer para predecir el efecto de un determinado fármaco.

Según ha explicado Sonia García-Calzón, profesora e investigadora de la Facultad de Farmacia y Nutrición de la Universidad de Navarra, primera autora del trabajo,"este estudio constituye un hito importante en el camino hacia la medicina personalizada en diabetes, ya que permite garantizar con un simple análisis de sangre que el paciente reciba el tratamiento farmacológico adecuado tan pronto como haya un diagnóstico".

El estudio, que acaba de publicarse en la revista americana Science Translational Medicine, es el primero de carácter farmacoepigenético aplicado a la diabetes, que analiza factores como la metilación del AND para determinar el éxito terapéutico.

Según señala la especialista, "cada año en el mundo se receta metformina a aproximadamente 150 millones de diabéticos y un 30 % de ellos no responde al tratamiento, lo que puede derivar en poco tiempo en complicaciones cardiovasculares y aumento de la mortalidad y la morbilidad", y ha añadido que, "además, un 5 % deja de tomar el medicamento por la presencia de efectos adversos severos".

Por su parte, Charlotte Ling, profesora de la Universidad de Lund (Suecia) y directora del estudio, ha explicado que "si el paciente tarda mucho en recibir el tratamiento correcto, existe el riesgo de complicaciones debido a los niveles elevados de azúcar en sangre", y ha apuntado que "por eso, quienes no responden a la metformina deben recibir otro medicamento desde el principio, por lo que es importante poder identificar estos casos cuanto antes".

Los investigadores han analizado las modificaciones epigenéticas, marcas que regulan la expresión de los genes en sangre de personas diagnosticadas con diabetes, antes de que comenzaran a tomar metformina. Tras un año de seguimiento, pudieron ver qué pacientes se habían beneficiado del tratamiento con la consiguiente disminución de los niveles de azúcar en sangre, y si habían sufrido o no efectos secundarios.

El siguiente paso será un nuevo estudio clínico con un grupo de pacientes significativamente más grande, en torno a mil, de diferentes partes del mundo.

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