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Un enterovirus podría inducir la aparición de diabetes

La infección causada por algunos enterovirus podría activar la aparición de diabetes, a pesar de que su efecto directo in vivo y su mecanismo de acción a nivel molecular son desconocidos, según ha concluido un equipo de investigadores del Grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer, liderado por Nabil Djouder en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), y que ha demostrado por primera vez cómo el enterovirus coxsackievirus tipo B4 (CVB4) podría inducir diabetes.

Este hallazgo, publicado en la revista en Cell Reports Medicine, constituye un paso fundamental para abrir la vía a la búsqueda de nuevas estrategias terapéuticas en esta linea. El equipo sugiere explorar ahora si el potencial de algunos compuestos ya testados para el tratamiento del cáncer, en combinación con terapias antivirales, al considerar que podría ser eficaz como estrategia preventiva y terapéutica.

Los investigadores apuntan además que este hallazgo podría ser de relevancia para afrontar la pandemia de COVID-19, ya que la información clínica indica una posible relación entre infección por SARS-CoV-2 y diabetes.

Djouder y su equipo sugieren que, dado que el receptor de este virus está expresado en el páncreas endocrino, podría operar y causar diabetes de una forma similar al CVB4, independientemente de la reacción inmunitaria.

El Coxsackievirus B pertenece a la familia de los Enterovirus, que también incluye el polivirus y el echovirus, y puede causar desde enfermedades leves similares a la gripe hasta otras de mayor gravedad, como miocarditis, pericarditis, meningitis o pancreatitis.

Se sospechaba que estos virus pueden causar diabetes en humanos, pero se desconocían los mecanismos moleculares de este efecto. Con el objetivo de encontrar y describir estos mecanismos, los investigadores del CNIO trabajaron con modelos animales injertados con células pancreáticas humanas infectadas por CVB4, así como con células productoras de insulina tanto humanas como de ratón, también infectadas por este virus, para observar que la infección por CVB4 causa la desregulación de URI, una proteína que regula el funcionamiento de numerosas actividades celulares.

Según explica Djouder, «se trata de un gen crítico para la identidad y la función de las células beta presentes en el páncreas endocrino, en los llamados islotes de Langerhans, responsables de la producción y secreción de la insulina, la hormona que reduce los niveles de glucosa en sangre. El silenciamiento de PDX1 origina la pérdida de identidad y función de las células beta, que pasan a asemejarse a las células alfa, que están a cargo del aumento de los niveles de glucosa en sangre, lo que lleva a hiperglicemia y diabetes independientemente de la respuesta inmunitaria».

El hallazgo podría ser de relevancia para afrontar la pandemia de COVID-19, ya que recientes informaciones clínicas indican que el virus SARS-CoV-2 también podría causar diabetes en algunos pacientes

Los investigadores comprobaron sus hallazgos mediante varios modelos de ratón modificados genéticamente y estudios genómicos, mostrando que la pérdida de URI en el páncreas de ratón altera la identidad y función de las células beta y causa diabetes. Además, observaron que ratones diabéticos que sobreexpresan URI en estas células son más tolerantes a la glucosa.

Finalmente, también observaron en páncreas procedentes de pacientes diabéticos que la expresión de URI, PDX1 y las partículas virales están correlacionadas en las células beta, indicando una relación causal entre la infección por enterovirus y la diabetes en humanos.

Los resultados del CNIO podrían ayudar a avanzar los conocimientos sobre los efectos patológicos del virus causante de la actual pandemia.

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