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Las terapias a base de testosterona podrían reducir el riesgo de los hombres de padecer diabetes

Un nuevo estudio ha demostrado que las inyecciones regulares de testosterona pueden reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en hombres mayores.

 

El trabajo, que ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad de Adelaide, ha demostrado que la testosterona puede desempeñar un papel en la disminución del riesgo de esta enfermedad en los hombres, después de dos años de tratamiento.

A medida que los hombres envejecen, experimentan una disminución natural y gradual de la testosterona, por lo que la investigación ha establecido una relación entre los niveles bajos de la hormona y una mayor incidencia de diabetes tipo 2.

Se trata del estudio más grande de tratamiento con testosterona jamás realizado, y en él, los científicos encontraron que las inyecciones regulares de esta hormona parecían reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. De esta manera, los niveles bajos de testosterona en los hombres, conocidos como hipogonadismo masculino o síndrome de deficiencia de testosterona, pueden conducir a una variedad de resultados negativos para la salud, como disminución de la función sexual, depresión y disminución de la masa muscular y ósea.

La investigación ha descubierto asociaciones entre los niveles bajos de testosterona y la obesidad en los hombres, y también encontró que los niveles más altos de testosterona pueden reducir el riesgo de diabetes en los hombres. De hecho, alrededor de un tercio de los hombres con diabetes tipo 2 tienen hipogonadismo, por lo que los científicos han comenzado a explorar cómo la terapia con testosterona podría reducir el riesgo, con algunos resultados prometedores.

Este nuevo estudio dirigido por la Universidad de Adelaida de Australia es el más grande jamás realizado sobre el tema, y en él participaron más de 1.000 hombres de entre 50 y 74 años que tenían sobrepeso o eran obesos. Los participantes se dividieron en dos grupos, recibiendo inyecciones cada tres meses con testosterona o un placebo, y todos los hombres tuvieron acceso al programa de estilo de vida Weight Watchers.

Como media, durante los dos años, aproximadamente el 30 % de los hombres en cada grupo de tratamiento asistieron a las reuniones de este programa, y el 70 % logró la cantidad recomendada de ejercicio. Después de dos años de tratamiento, 87 de 413 (21 %) hombres en el grupo de placebo tenían diabetes tipo 2, en comparación con 55 de 443 (12 %) hombres en el grupo de testosterona.

Según el líder de la investigación, el profesor Wittert, «la proporción de hombres con diabetes a los dos años en el grupo de tratamiento con testosterona fue significativamente menor que en el grupo de placebo», al tiempo que afirmaba que «es importante destacar que los hombres que participaron más en el programa de estilo de vida saludable de WW perdieron la mayor parte del peso corporal».

Los hallazgos del estudio son importantes cuando se trata de comprender el papel que puede desempeñar la testosterona en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, pero están lejos de ser una solución milagrosa para la enfermedad. En este sentido Wittert enfatiza que «esto no es una señal para apresurarse a buscar el bloc de notas», y que la enfermedad se aborda o se previene mejor por completo con un estilo de vida saludable. 

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