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Los ácidos grasos libres podrían imponer una nueva visión sobre el tratamiento de la diabetes

Un equipo de investigadores de la Universidad de Gotemburgo en Suecia, ha presentado un estudio que puede cambiar la visión acerca de cómo ocurre la diabetes, que se basa en que los ácidos grasos libres (FFA) en la sangre desencadenan la liberación de insulina incluso a un nivel normal de azúcar en sangre, sin una resistencia a la insulina manifiesta no compensada en las células grasas.

 

Los investigadores han demostrado la conexión los ácidos grasos libres (FFA) con la obesidad, al encontrar que la cantidad de FFA depende en gran medida de cuántos kilos extra de tejido adiposo lleva una persona, pero también de cómo el cuerpo se adapta al aumento de la adiposidad.

En la actualidad se están realizando investigaciones exhaustivas para aclarar exactamente qué sucede en el cuerpo a medida que avanza la diabetes tipo 2 y por qué la obesidad es un factor de riesgo tan grande para la enfermedad; y la hipótesis dominante ha sido durante mucho tiempo que el páncreas aumenta su producción de insulina porque las células ya se han vuelto resistentes a esta hormona y luego se produce un aumento del azúcar en la sangre.

Sin embargo, los resultados de este estudio publicados en la revista EBioMedicine apoyan la idea opuesta, es decir, que es la insulina la que aumenta primero antes de que se genere la resistencia.

El estudio indica que los niveles altos de FFA en la sangre después del ayuno nocturno aumentan la producción de insulina por la mañana. Así las cosas, los FFA han sido durante mucho tiempo parte de la principal ecuación de investigación para la diabetes tipo 2, pero ahora se propone que también tienen otro papel en la progresión de la enfermedad.

Para el estudio, los investigadores compararon el metabolismo en el tejido adiposo que almacena grasa entre 27 sujetos de investigación cuidadosamente seleccionados (nueve de peso normal, nueve con obesidad y azúcar en sangre normal, y nueve con obesidad y diabetes tipo 2 progresiva), que durante varios días, se sometieron a exámenes exhaustivos en los que se tomaron muestras en diversas condiciones.

Los investigadores analizaron el metabolismo y la expresión genética en la grasa subcutánea de los participantes y los niveles de azúcar en sangre, insulina y FFA en la sangre. Las personas con obesidad pero no con diabetes tenían niveles elevados de ácidos grasos libres e insulina en la sangre, y esos niveles eran similares o superiores a los niveles de los participantes con obesidad y diabetes tipo 2,.

En este sentido, los expertos han indicado que “vimos un vínculo entre los ácidos grasos libres y la insulina, lo que sugiere que los ácidos grasos están conectados con la liberación de insulina y contribuyen a aumentar la producción de insulina con el estómago vacío, cuando el azúcar en sangre no ha aumentado”.

Su hipótesis es que los ácidos grasos libres aumentan en la sangre porque el tejido adiposo ya no puede almacenar el exceso de energía, y eso podría ser un signo temprano de diabetes incipiente, porque aumentaría la segregación de insulina.

Si se confirman los hallazgos cuando se utilicen otros métodos de investigación, podría existir la posibilidad de que algunos ácidos grasos específicos se conviertan en biomarcadores que predigan la aparición de la enfermedad.

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