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La diabetes y la obesidad en las grandes ciudades va por barrios...

Tras analizar a más de un millón de adultos residentes en Madrid, investigadores de la Universidad de Alcalá han concluido que las áreas con menos instalaciones deportivas presentan un 22 % más de obesidad y un 38 % más diabetes, un efecto que es mayor en zonas de bajo nivel socioeconómico, y aún más en mujeres.

 

Los investigadores han instado a los ayuntamientos a estimular el deporte inclusivo para reducir las desigualdades en salud, ya que han dempstrado que el aumento de la actividad física está relacionado con la reducción del riesgo de diabetes de tipo 2 y de obesidad, al tiempo que han instado a que los diferentes barrios cuenten con parques, espacios verdes o instalaciones deportivas, determinantes importantes del ejercicio, especialmente en las zonas más desfavorecidas.

Este nuevo estudio, desarrollado dentro del proyecto Heart Healthy Hoods de la Universidad de Alcalá (UAH), confirma la relación entre la disponibilidad de estos recursos para hacer deporte y la prevalencia de obesidad y diabetes tipo 2 en la ciudad de Madrid, pero además, estudia las interacciones con el nivel socioeconómico y el sexo.

Para ello, el equipo de investigación analizó una muestra de 1.270.512 residentes de entre 40 y 75 años, lo que representa el 91 % de la población de ese grupo de edad en la capital, para obtener unos resultados que han sido publicados recientemente en la revista Diabetologia.

En el caso de las áreas donde no solo hay una menor disponibilidad de instalaciones deportivas, sino también menor nivel socioeconómico, el aumento es mucho mayor tanto en obesidad como en diabetes, y especialmente en el caso de las mujeres. En este sentido, Luis Cereijo, autor principal del estudio, ha explicado que “en los barrios en los que hay una menor disponibilidad de instalaciones deportivas, la población presenta hasta un 22 % más de obesidad y hasta un 38 % más de diabetes que aquellos que cuentan con una disponibilidad de recursos para el ejercicio físico más alta”.

Este investigador, del departamento de Epidemiología de la Actividad Física de la UAH y la RMIT University de Australia, ha contado además que “en el caso de las áreas donde no solo hay una menor disponibilidad de instalaciones deportivas, sino también un menor nivel socioeconómico, el aumento es mucho mayor tanto en obesidad como en diabetes, y especialmente en el caso de las mujeres”.

De esta manera, las zonas con baja disponibilidad de instalaciones deportivas y menor nivel socioeconómico presentan un 13 % más de obesidad y un 17 % más de diabetes respecto a aquellas con pocos recursos para hacer ejercicio pero de alto nivel socioeconómico. En el caso de las mujeres, presentan un aumento de prevalencia de diabetes de más del doble (24 %) respecto a los hombres (10 %) en las mismas condiciones.

La obesidad y la diabetes son enfermedades crónicas muy prevalentes en todo el planeta, tanto en países de nivel socioeconómico bajo como de renta alta”, ha apuntado por su parte Manuel Franco, profesor de Epidemiología en la UAH y la Universidad Johns Hopkins de EEUU, que ha añadido que “este trabajo demuestra que el lugar dónde vivimos, sus características urbanas, afectan a estas patologías tan relevantes”, por lo que “estudiar las características de los barrios, quién vive en ellos y cómo podemos mejorarlos para disminuir la carga de diabetes y obesidad es hoy en día un reto fundamental”, continúa.

Los autores proponen un aumento de recursos para la práctica de ejercicio físico en aquellas áreas más desfavorecidas, en forma de nuevas instalaciones deportivas gratuitas o con un bajo precio mensual para que sean accesibles, al tiempo que pretenden que sea una actividad física inclusiva y que alcance la mayor cantidad de población posible. Asimismo, hacen hincapié en la necesidad de desarrollar programas de ejercicio con perspectiva de género.

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