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Un tratamiento de la Universidad de Harvard con células madre, cura por primera vez a un paciente con diabetes tipo 1

Brian Shelton de 63 años podría ser la primera persona que se cure de la diabetes tipo 1 tras participar en un ensayo clínico de la compañía Vertex Pharmaceuticals desarrollado en la Universidad de Harvard que ha conseguido que su cuerpo controle automáticamente sus niveles de insulina y azúcar en sangre.

 

Según asegura el propio Shelton en un artículo sobre su caso publicado el diario The New York, "es una vida completamente nueva. Es un milagro". El pasado 29 de junio Shelton recibió una infusión intravenosa de células cultivadas a partir de células madre que simulan a las productoras de insulina del páncreas de las que carecía su cuerpo, convirtiéndose en el primer paciente de un estudio que continuará durante 5 años, en el que participarán 17 personas con casos graves de diabetes tipo 1.

Aunque o está destinado a ser un tratamiento para la diabetes tipo 2, la más común, se trata de un tratamiento desarrollado durante 30 años por investigadores de la Universidad de Havard, y aunque estos especialistas aún se mantienen cautos, si remarcan la importancia de lo obtenido afirmando que "es un resultado notable", según asegura el doctor Peter Butler, experto en diabetes de la U.C.L.A., quien defiende que “poder revertir la diabetes devolviéndoles las células que les faltan es comparable al milagro cuando la insulina estuvo disponible por primera vez hace 100 años”.

De manera similar se ha posicionado el doctor Irl Hirsch, un experto en diabetes de la Universidad de Washington que ha explicado que “hemos estado buscando que algo como esto suceda literalmente durante décadas”, y que espera a ver el resultado, aún no publicado en una revista revisada por pares. Este especialista también se pregunta si las células durarán toda la vida, si el tratamiento tendría que repetirse, o sobre posibles efectos adversos.

Por su parte, el doctor Douglas Melton comenzó en 1991 a buscar una cura para la diabetes, una "terrible enfermedad" que sufrían sus hijos, por la que ya entonces puso el foco en las células madre embrionarias, con el potencial de convertirse en cualquier célula del cuerpo. Su objetivo era convertirlas en células de los islotes con las que tratar a los pacientes, por lo que comenzó a investigar en su laboratorio de Harvard hasta que en 2001 el presidente George W. Bush prohibió el uso de dinero del estado para la investigación con embriones humanos.

A raíz de esto Melton tuvo que separar todo lo relativo a su laboratorio de células madre del presupuesto de Harvard, y su investigación, que el científico estima en al rededor de 50 millones de dólares, contó entonces con fondos privados del Instituto Médico Howard Hughes, de Harvard y una serie de filántropos.

La investigación implicó desentrañar el desarrollo pancreático normal, descubrir cómo se forman los islotes en este órgano y realizar un sinfín de experimentos hasta lograr que las células madre embrionarias se convirtieran en células generadoras de insulina. Una vez logrado, la terapia celular fue probada en roedores con resultados exitosos.

Entonces fue capaz de curar la diabetes en ratones y ratas enfermas, y para el paso siguiente, el ensayo clínico en humanos, necesitaban la colaboración de una empresa grande, con financiación y experiencia en cumplir los estándares de la FDA, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU, lo que encontraron en Vertex, una farmacéutica adquirió el proyecto por 950 millones de dólares en 2019.

Dos años después, ovtuvo el permiso de la FDA para comenzar su ensayo clínico con Shelton como paciente inicial. Ahora Shelton se ha libreado de las inyecciones diarias, aunque tiene que tomar medicamentos que inhiben su sistema inmunológico para evitar que su cuerpo rechace las células inoculadas, aunque por el momento estos no le causan efectos secundarios y lo encuentra mucho menos engorroso que controlar constantemente su nivel de azúcar en sangre e inyectarse insulina.

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