Empagliflozina muestra un beneficio clínico en adultos hospitalizados por insuficiencia cardiaca aguda

Boehringer Ingelheim y Eli Lilly and Company han anunciado los resultados de su ensayo clínico Fase III EMPULSE, que desvelan que los adultos hospitalizados por insuficiencia cardiaca aguda mostraron un 36 % más probabilidades de beneficio clínico a lo largo de 90 días, en comparación con placebo, cuando iniciaban tratamiento con empagliflozina, tras la estabilización y antes del alta.

 

Esta mejora reflejó el criterio de valoración principal compuesto que incluyó mortalidad por todas las causas, frecuencia en casos de insuficiencia cardiaca  y mejora de la calidad de vida a través de unos resultados publicados recientemente en la revista científica Nature Medicine.

La indicación de empagliflozina para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca crónica sintomática está pendiente, en España, de la decisión administrativa sobre el precio y reembolso, pero ahora, con este estudio, se ha comprobado que el beneficio clínico global con este fármaco fue consistente en pacientes con insuficiencia cardiaca de nuevo diagnóstico o preexistente, ya fuera con o sin diabetes.

Según ha indicado Adriaan Voors, profesor de cardiología de la University Medical Center, de Groningen, Países Bajos, e investigador principal de EMPULSE, «los primeros meses posteriores a una hospitalización por insuficiencia cardiaca son un momento especialmente vulnerable para los pacientes», para añadir que «a día de hoy los resultados en este tipo de pacientes ingresados son desfavorables, lo que subraya la necesidad urgente de mejorar su manejo clínico para evitar futuras hospitalizaciones o la muerte. El beneficio clínico significativo de esta molécula, en comparación con placebo, permitirá mejorar nuestro entendimiento del tratamiento de la insuficiencia cardiaca durante la fase temprana del alta».

Por su parte, indica el profesor Josep Comin Colet, irector del Departamento de Cardiología del Hospital Universitario Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), ha explicado que «la hospitalización es un momento muy frágil donde se puede aprovechar, como cardiólogos, para explorar nuevas opciones terapéuticas, sabiendo que es un momento en el que se va a tener máximo rendimiento en prevención de eventos», y ha añadido que «sólo se puede pensar en novedades terapéuticas que mejoren los resultados del paciente durante la fase de hospitalización si existen estudios como EMPULSE que avalan ese uso».

Además, "el aumento medio en la puntuación del cuestionario KCCQ-TSS sugirió una mejora general en lo que respecta a la carga de síntomas notificada por los propios pacientes", ha afirmado Waheed Jamal, vicepresidente Corporativo y Jefe de Medicina Cardiometabólica de Boehringer Ingelheim; mientras que Jeff Emmick, vicepresidente de Desarrollo de Producto de Lilly ha explicado que «los resultados de EMPULSE se suman al creciente peso de los datos de nuestro programa EMPOWER que respaldan el papel potencial de este inhibidor del SGLT2 en una serie de enfermedades que afectan al corazón, los riñones y al sistema metabólico».

Investigación