Descubren el nexo entre la enfermedad renal diabética y los problemas cardiovasculares

Científicos de la Universidad de São Paulo (USP), en Brasil, han investigado cómo ciertas alteraciones metabólicas que se registran en individuos con enfermedad renal diabética pueden favorecer la acumulación de colesterol en las arterias, aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

 

Los investigadores efectuaron un seguimiento de 49 personas que padecían diabetes tipo 2 desde hacía al menos diez años y enfermedad renal en diferentes estadios, pero con un control glucémico similar, y como resultado, los análisis mostraron que en estos pacientes la proteína albumina producida en el hígado es más susceptible al proceso denominado carbamoilación, una reacción espontánea no enzimática que modifica la molécula.

Así las cosas, la albuminas de los individuos con enfermedad renal diabética sufren mayor carbamoilación y, debido a esa alteración, perjudican la remoción de colesterol de las células a cargo de las lipoproteínas de alta densidad [HDL], también denominadas partículas que transportan el colesterol “bueno”.

Las HDL tienen la función de retirar el excedente de colesterol depositado en los vasos sanguíneos mediante el transporte reverso, y cuando este transporte se ve perjudicado, el colesterol se acumula en los macrófagos y favorece la aterosclerosis, según explica el grupo de investigadores en un artículo publicado en la revista especializada Journal of Diabetes and Its Complications.

Según la profesora Márcia Silva Queiroz, una de las supervisoras del trabajo, la literatura apunta que las personas con diabetes y enfermedad renal están sujetas a un mayor riesgo de padecer hipertensión y alteraciones del colesterol, aparte de una mayor probabilidad de muerte por problemas cardiovasculares.

Con todo, existe lagunas en la comprensión sobre cómo transcurre esa conexión y cómo se produce la acumulación de placas de grasa en las arterias de esos individuos. En este sentido, Silva Queiroz de la Facultad de Medicina de la USP, y docente de la Universidade Nove de Julho (Uninove) ha aformado que “es un rompecabezas. Hemos puesto una piecita más en el mecanismo fisiopatogénico, en busca de contribuir para lograr una mejor comprensión del motivo de que estos pacientes sufran más eventos cardiovasculares”.

El organismo de las personas con enfermedad renal retiene sustancias tóxicas como la urea, pues sus riñones pierden la capacidad de eliminarlas a través de la orina; pero la urea en exceso modifica diversas proteínas por carbamoilación, lo que aumenta de acuerdo con la gravedad de la enfermedad renal. Se trata de un proceso que se repite cuando el exceso de glucosa en las personas con diabetes modifica proteínas por glucación, y las moléculas de azúcares e hidratos de carbono se unen a una proteína, lo que hace que esta no logre cumplir su papel en el organismo.

Tanto la carbamoilación como la glucación favorecen la acumulación de la lipoproteína de baja densidad (LDL), también llamada colesterol “malo”, y disminuyen la cantidad y la función de la HDL, contribuyendo así para la aparición de enfermedades cardiovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares afectan sobremanera a las personas con diabetes, cuyos organismos no producen o no logran utilizar adecuadamente la insulina para controlar a cantidad de glucosa existente en la sangre.

A los 49 participantes en la investigación seleccionados se les extrajeron muestras de sangre con 12 horas de ayuno, se midió en las muestras la fructosamina, la glucemia, los triglicéridos, el colesterol total, el colesterol HDL, la creatinina y la urea; y quedaron divididos en cinco grupos, de acuerdo con las tasas de filtración glomerular, una medida estándar que se utiliza para evaluar la función renal.

Este estudio, producto del doctorado del médico endocrinólogo Aécio Lopes de Araújo Lira, también contó con un grupo de control, formado por ocho personas sin ambas enfermedades.

En el artículo, los investigadores concluyen que “la carbamoilación fue mayor en albuminas aisladas en los individuos con tasas de filtración glomerular reducida. Y la albumina carbamoilada perjudicó la función del HDL de remover colesterol de los macrófagos”, al tiempo que la profesora Marisa Passarelli, también supervisora del estudio, ha destacado que se están llevando a cabo otros trabajos para analizar los efectos del proceso de glucación y qué efectos tienen en el desenlace cardiovascular en la diabetes mellitus y en la enfermedad renal diabética las alteraciones en el control glucémico.

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