Desarrollan una nueva terapia que reduce el riesgo de infarto por diabetes y obesidad

Un grupo de investigadores españoles han participado en un estudio internacional cuyos primeros resultados muestran una nueva vía terapéutica que disminuye el riesgo de infarto en pacientes con enfermedad arterial coronaria, como arteriosclerosis, y con patologías metabólicas, como diabetes u obesidad.

 

Para lograrlo, llevaron a cabo una inmunoterapia dirigida al receptor de lipoproteínas de baja densidad LRP1, una nueva estrategia terapéutica que "permite una terapia a medida, más personalizada, para los pacientes que sufren estas enfermedades", ha explicado Vicenta Llorente, coordinadora del trabajo e investigadora del área de Enfermedades Cardiovasculares del Ciber (Cibercv), del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IIBB-CSIC) y del Instituto de Investigación Biomédica Sant Pau (IIB Sant Pau).

La investigadora ha señalado además que "esta terapia ya se ha probado en un modelo de conejo hipercolesterolémico y que, antes de que llegue a humanos, es necesario demostrarlo en modelos preclínicos más traslacionales como el cerdo".

Así las cosas, Llorente asegura que "también es imprescindible conseguir anticuerpos monoclonales humanizados, lo cual es más complicado ya que requieren mucha financiación por su alto coste".

Para llevar a cabo esta inmunoterapia, el grupo de trabajo lleva estudiando este receptor durante 20 años para saber cómo funciona, y han descubierto que el mismo une, principalmente, las lipoproteínas aterogénicas (LDL) modificadas y patológicas.

Respecto a ese componente patológico, la especialista explica que "se ha evidenciado la presencia del mismo en el receptor LRP1 en el sistema cardiovascular, así como su reflejo en la propia circulación de los pacientes con enfermedad arterial coronaria, además de con diabetes y obesidad".

Según Llorente, desde hace más de nueve años están "desarrollando estrategias terapéuticas para modificar la función patológica del receptor LRP1, pero sin modular sus funciones esenciales. Con esto se pretende buscar moléculas que sean capaces de bloquear la interacción de este receptor con las lipoproteinas aterogénicas sin cambiar otras funciones importantes en su funcionalidad".

El grupo de trabajo empezó a estudiar este receptor en 2015 desde las diferentes partes que lo conforman hasta la secuencia del mismo y, a partir de ahí, descubrieron aa diana terapéutica de este receptor: los péptidos, que tienen una acción terapéutica y, ademas, se pueden unir a un adyuvante para que puedan producir una respuesta inmune, produciendo así anticuerpos.

Logrando todo esto, Llorente ha destacado que "estos anticuerpos 'ganan' frente a las lipoproteinas aterogénicas y bloquean la entrada de estas mediante esta vía patológica. Gracias a los cuales se obtiene un gran beneficio a nivel de pared vascular, lo que ofrece como resultado una clase de inmunización para la arteriosclerosis inducida por dieta grasa".

Analizando su efecto directamente en el corazón, en sus propias células llamadas cardiomiocitos, que no se había realizado hasta la fecha, la investigadora relata que "se observa cómo el colesterol puede repercutir en la respuesta de la insulina del corazón", un abordaje que "no solo permite inhibir el proceso de arteriosclerosis en la vasculatrua, sino también frenar otras patologías a nivel cardiaco y puede ser muy relevante en personas diabéticas y obesas donde ya se ha descrito que hay mucha acumulación de lípidos en el corazón", concluye.

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