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Guisante arrugado para reducir el riesgo de diabetes

El guisante arrugado podría ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre y reducir el riesgo de diabetes tipo 2, según un nuevo estudio que sugiere que incorporar estos guisantes a la dieta, ya sea en forma de semillas enteras o en harina, puede ayudar a abordar la epidemia mundial de diabetes.

El trabajo, elaborado el Imperial College London, el John Innes Centre, el Quadram Institute Bioscience y la Universidad de Glasgow y publicado en la revista Nature Food, se ha centrado en un tipo de guisante natural que, a diferencia de los guisantes de piel lisa, contienen cantidades más altas de "almidón resistente", que tarda más en en descomponerse en el cuerpo.

De esta manera, el estudio revela que, en comparación con comer guisantes lisos, los arrugados previenen los "picos de azúcar", donde los niveles de azúcar en sangre aumentan bruscamente después de una comida. El mismo efecto se observó al consumir harina hecha de guisantes arrugados incorporados en una comida mixta.

Según los investigadores, los picos de azúcar grandes y frecuentes aumentan el riesgo de diabetes, al tiempo que la harina de estos súper guisantes podría potencialmente usarse en alimentos procesados de consumo común que, si se consumen a largo plazo, podrían prevenir estos picos de azúcar.

Los guisantes utilizados en la investigación son similares a los guisantes congelados que se pueden comprar en el supermercado, y también son los mismos que los utilizados por el famoso científico Gregorio Mendel en el siglo XIX, para mostrar cómo los rasgos genéticos dominantes y recesivos pueden transmitirse a través de la cría selectiva.

Estos súper guisantes arrugados tienen una mutación genética natural, o variante, que produce una mayor cantidad de almidón resistente, pero un contenido general de carbohidratos más bajo. Durante una serie de experimentos, el equipo les dio a voluntarios sanos una comida mixta que incluía 50 gramos de guisantes arrugados mientras a en una serie de experimentos de control les dio guisantes lisos normales.

Repitieron los experimentos utilizando harina hecha de guisantes arrugados o guisantes de control, para investigar más a fondo el impacto del consumo a largo plazo, reclutaron a 25 voluntarios y les pidieron que consumieran hummus de guisantes y guisantes blandos (hechos de guisantes arrugados o de control) durante un período de 4 semanas.

Investigaciones anteriores del mismo grupo habían sugerido que, a medida que estas bacterias fermentan el almidón, producen compuestos llamados ácidos grasos de cadena corta. Estos compuestos, a su vez, ayudan a estimular la función de las células que producen insulina, lo que ayuda a controlar el azúcar en sangre.

Otras pruebas que utilizaron una imitación del intestino humano, realizadas por investigadores del Quadram Institute Bioscience, mostraron que la forma en que se preparaban y cocinaban los guisantes afectaba la rapidez con que se digieren. Los investigadores también demostraron que había beneficios significativos para nuestra microbiota intestinal debido al proceso de fermentación que tenía lugar allí.

Los investigadores están planificando en la actualidad ensayos adicionales con voluntarios con diabetes tipo 2 en etapa temprana, lo que también involucrará un importante programa de mejoramiento de guisantes con la ayuda de socios de la industria para desarrollar más súper guisantes con el almidón resistente.

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