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Kuzu, el superalimento que ayuda en el tratamiento de la diabetes

El kuzu es una raíz originaria de China y Japón, normalmente utilizada para restablecer el equilibrio corporal debido a la gran cantidad de propiedades y nutrientes que contiene, por la que es considerado como un superalimento... aunque si destaca por algo, es porque ayuda en el tratamiento de la diabetes.

 

De esta manera, los expertos en nutrición consideran que el kuzu es un buen tratamiento para la diabetes, ya que controla y disminuye los niveles de azúcar en sangre, algo que se debe a que tiene efectos vasodilatadores, es decir, que aumenta el caudal de sangre al dilatar los capilares, por lo que además alivia los dolores de cabeza, y previene cardiopatías y la hipertensión arterial.

Esta raíz, que ayuda además con los problemas del estómago, puede consumirse tanto en polvo como en comprimidos, aunque para aplicaciones gastrointestinales es mucho más recomendable la primera. 

El kuzu es asociado por la medicina tradicional china a los meridianos del bazo y el estómago y se utiliza para reducir la fiebre, controlar las diarreas, reconstruir la flora intestinal y disminuir la presión arterial. Además, destaca por su contenido en aceites esenciales y flavonoides, lo que ayuda a reducir el dolor abdominal, aliviando los síntomas de malas digestiones, gases, inflamaciones abdominales y gastritis.

La daidzeína, una isoflavona que contiene esta raíz, tiene propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas, lo que le convierte en una sustancia que ayuda a mejorar la circulación sanguínea, disminuye la presión arterial, favorece la irrigación cerebral y mejora el funcionamiento del sistema nervioso por lo que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.

Esta raiz se puede consumir tanto en polvo como en comprimidos, aunque la forma natural será siempre la que conserve y aporte una mayor cantidad de nutrientes. Por este motivo, la forma idónea para consumirlo es disolviendo dos cucharaditas en un vaso de agua y hervir la mezcla durante cinco minutos para que adquiera una consistencia gelatinosa y rosácea. Al tratarse de un sabor neutro, se pueden añadir dos cucharaditas a un zumo de manzana, si se quiere dulce, o unas gotas de soja si se quiere salado. Además, gracias a su efecto espesante, puede añadirse en sopas, verduras, quiches e incluso dulces.

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