La inflamación celular es la causante de la obesidad y de enfermedades como la diabetes, ya que cuando se reduce esa inflamación se estabilizan los niveles de glucosa en sangre, se elimina el exceso de grasa corporal, y se mejora la energía física y la agudeza mental, según ha explicado el presidente de la Inflammation Research Foundation e investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts y de la Facultad de Medicina de Boston, Barry Sears, con motivo de la presentación de su nuevo libro "La zona mediterránea".
Se estima que un porcentaje muy elevado de individuos obesos padecen inflamación celular silenciosa, con lo cual se puede establecer una cifra superior al 20 % de la población general, según el especialista en Bioquímica Clínica y consultor senior del Servicio de Bioquímica y Genética del Hospital Clínico de Barcelona, el doctor Joan Clária, que ha defendido que "ningún alimento produce inflamación de forma directa ni es perjudicial por sí mismo consumido con moderación".
"El libro proporciona las claves para reducir la inflamación en cada célula de nuestro cuerpo. Esto retrasará el proceso de envejecimiento y disminuirá la probabilidad de padecer enfermedades crónicas como la diabetes, afecciones cardíacas y otras patologías todas con el mismo origen: la inflamación inducida por la dieta", ha asegurado el doctor Sears.
"La Zona Mediterránea" destaca el papel antioxidante y antiinflamatorio de los polifenoles, que son las sustancias químicas que dan color a frutas y verduras, y que pueden activar el gen anti-envejecimiento (SIRT-1), ralentizando así el proceso de envejecimiento y siendo, por tanto, la mejor medicina para combatir la obesidad, las enfermedades crónicas y la inflamación del cerebro.
Por otro lado, los polifenoles están presentes principalmente en las frutas, las verduras, el café, el aceite de oliva, el chocolate o el vino tinto, y son fundamentales para mantener un equilibrio óptimo a nivel intestinal, reducir el estrés oxidativo y conseguir una mayor longevidad. No obstante, el poder de los polifenoles se encuentra no sólo en la cantidad que se consume, sino en la que absorbe el cuerpo, y sólo en dosis altas actúan como antioxidantes y antiinflamatorios, ayudando a alargar la vida significativamente.
En lo que respecta a los ácidos grasos omega-6, estos son necesarios para combatir a los microbios y curar las heridas, pero cuando se consumen en exceso, generan un aumento de mediadores proinflamatorios, pues proceden de aceites vegetales como el aceite de maíz, soja, cártamo, girasol y otros. Además, cualquier alimento procesado, como los fritos o la bollería, es rico en ácidos grasos omega-6.
