
La diabetes es una enfermedad grave pero manejable desde el punto de vista de la salud, pero fumar puede empeorar la enfermedad, causando problemas adicionales. Los fumadores con diabetes son más propensos a tener problemas para regular sus niveles de azúcar en la sangre con el tratamiento, que los no fumadores diabéticos.
Las personas con diabetes son incapaces de hacer o utilizar la insulina de manera eficiente, haciendo que la glucosa se acumule en la sangre sin hacer su camino a las células.
Una reciente investigación ha concluido que el tabaquismo es una causa directa de la diabetes tipo 2. De hecho, los fumadores tienen el 30-40 % más de probabilidades de desarrollar este tipo de diabetes que los no fumadores, mientras que el tabaquismo es responsable de cerca de 9.000 muertes por diabetes al año en Estados Unidos.
En España esa cifra podría elevarse hasta los 25.000, según las Asociaciones. Los diabéticos que fuman también tienen un mayor riesgo de complicaciones de la enfermedad que los no fumadores con diabetes.
Entre los riesgos de complicaciones de los fumadores que padecen diabtes, destacn una mala circulación sanguínea en las piernas y los pies que pueden conducir a infecciones, úlceras e, incluso, amputación de dedos de los pies, enfermedades del corazón, enfermedades del riñón, y retinopatía, una enfermedad ocular que puede conducir a la ceguera.
Por otra parte los nervios de los brazos y las piernas de los fumadores diabéticos pueden sufrir entumecimiento, dolor, debilidad y falta de movilidad.

