A partir del estrés al volante, los principales problemas que afectan la salud de los taxistas son el sobrepeso, el tabaquismo y, en algunos casos, la diabetes. Así lo han determinado las primeras pruebas de un programa que lleva los chequeos médicos a las plataformas de taxis en México, con el fin de evitar los riesgos cardiovasculares en un sector de la población que no suele hacerse controles de salud.
“No se toman ni cinco minutos para ir al médico”, ha asegurado Eduardo Lira, secretario general del Sindicato de Peones de Taxi, que junto con un equipo de profesionales de los centros de salud de la provincia de Neuquén (México), diseñaron este proyecto para hacer controles sobre un universo de dosmil taxistas.
Las pruebas miden indicadores como la altura, el peso, la presión arterial y estudios básicos de laboratorio como los triglicéridos, la glucosa y el colesterol. Una vez que se cuenta con los resultados, y en caso de que sea necesario, los profesionales recomiendan estudios más profundos e incluso derivan a los trabajadores a los especialistas.
El médico clínico a cargo del proyecto, Horacio Ciavatti, ha aclarado que se detectaron muchos casos de sobrepeso y obesidad, aunque no se trata de un problema que afecta exclusivamente a los taxistas ya que, según él, el 30 % de la población adulta tiene este tipo de afecciones. “Nos encontramos también con algunos casos de diabetes, pero los afectados conocían su enfermedad y estaban tratados”, aseguró.
Lira aclaró que este proyecto apunta a mejorar la calidad de vida de los taxistas que trabajan en extenuantes jornadas de doce horas y se someten al estrés que provoca el tránsito en la ciudad. Además, tanto choferes como titulares mantienen costumbres muy sedentarias y, como llegan cansados a sus hogares, relegan las actividades físicas.
Otro de los puntos en contra es la mala alimentación, porque recurren a comidas callejeras en horarios desordenados.

