
Por su composición, la leche es un alimento básico desde un punto de vida nutricional en el marco de una dieta equilibrada, con un extraordinario valor como vehículo de salud a lo largo de las distintas etapas de la vida. Pero es que, además de ser un alimento clave en el desarrollo y crecimiento óseo, la evidencia científica ha demostrado el impacto positivo del consumo de este alimento en la gestión de patologías como la diabetes tipo 2, entre otras.
En este sentido, tal y como recoge el Informe La leche como vehículo de salud en la población impulsado por la Fundación Española de Nutrición (FEN) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT), numerosos estudios han descrito y confirmado una menor incidencia de diabetes tipo 2 asociada al consumo de productos lácteos.
Tal y como se señala en este documento, “parece que esto puede deberse a que, por una parte, la lactosa no induce una respuesta insulinémica tal elevada, en oposición a la glucosa y otros azúcares; y probablemente a la acción de algunos ácidos grasos presentes en la leche como el ácido trans palmitoleico”. Así, optar por leches adaptadas o enriquecidas, se ha convertido en una adecuada estrategia nutricional.
Pero es que además, si bien la leche es un alimento muy completo desde un punto de vista nutricional, estos beneficios para la salud pueden ser maximizados si se opta por consumir leches adaptadas a las necesidades nutricionales de los diferentes grupos de edad.
Diferentes estudios demuestran que la ingesta nutricional global de los españoles es inadecuada, en tanto que presenta carencias de determinados nutrientes e ingestas superiores a las recomendadas para otros, lo que conlleva perfiles nutricionales desequilibrados.
Para evitar esta situación, las leches enriquecidas se configuran como una opción interesante e innovadora que puede ser clave en aquellas dietas deficitarias en ciertos nutrientes tales como Omega 3, calcio o Vitamina D, en tanto que contribuye a alcanzar las ingestas nutricionales óptimas para cada uno de los diferentes grupos de población.
Además, algunos de estos nutrientes, como los omega-3, han demostrado ser de ayuda en la prevención de ciertos factores de riesgo cardiovascular asociados a la diabetes.

