La mitad de las muertes de personas con diabetes se debe a una enfermedad cardiaca

Diabetes-cardiovascular

Por lo general, la diabetes mellitus tipo 2 es una patología crónica que no tiene cura y cuyo mal control supone la aparición de complicaciones médicas, destacando el hecho de que las principales y más graves están relacionadas con el corazón, hasta el punto de que una de cada dos muertes de personas con diabetes tipo 2 se debe a una enfermedad cardiaca, lo que convierte este tipo de enfermedades en la principal causa de fallecimiento entre este colectivo de pacientes.

Las personas con diabetes pueden hacer mucho para evitar el deterioro de su salud. De esta manera, diversos estudios indican que el apoyo al paciente y su implicación en el autocuidado de la enfermedad es crucial para reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo.

El control óptimo y temprano de la diabetes permite prevenir o retrasar la aparición de prácticamente todas las complicaciones asociadas a esta enfermedad, lo que se traduce en una disminución del gasto sanitario asociado.

"El control de la glucemia (los niveles de azúcar en la sangre) y de otros factores de riesgo como la hipertensión arterial, ha de ser precoz e iniciarse antes de que estas complicaciones aparezcan. Ello tendrá como consecuencia que el paciente tenga una mayor esperanza de vida y que esta vida sea significativamente más saludable", ha indicado el doctor Ricardo Gómez Huelgas, miembro del Grupo de Diabetes/Obesidad de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Así, la persona con diabetes debe integrar progresivamente y cuanto antes los cuidados de su enfermedad en su vida diaria, de tal manera que adquiera hábitos que, aunque inicialmente puedan suponer un esfuerzo, acaben convirtiéndose en tareas prácticamente automáticas.

El control de la diabetes tipo 2 requiere una atención y cuidados simples pero frecuentes. El ejercicio y la dieta son los pilares fundamentales en el tratamiento de esta tipología de diabetes y en algunos casos estas medidas son suficientes para controlar la glucemia.

Dieta saludable, orden en las comidas, media hora de ejercicio, tomas de medicación, cuidado de los pies..., se trata de hábitos tan arraigados en el día a día como lo es el ponerse el pijama y cepillarse los dientes antes de acostarse.

Numerosos estudios demuestran que la aparición de complicaciones tanto micro como macrovasculares está asociada a un mayor riesgo de discapacidad, disminución de la calidad de vida y a un aumento de la mortalidad. "El paciente con diabetes tiene un alto riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares (angina de pecho, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, etc.), en primer lugar, por la propia diabetes pero también porque estos pacientes suelen tener obesidad, hipertensión e hipercolesterolemia", todos ellos factores que aumentan el riesgo cardiovascular, indica el experto de la SEMI.

Por otro lado, la diabetes mal controlada produce daños en múltiples órganos y sistemas del cuerpo humano además de en los grandes y pequeños vasos sanguíneos del organismo: "Es la principal causa de ceguera, de amputación no traumática de miembros inferiores y de enfermedad renal avanzada con necesidad de diálisis", HA explicaDO el doctor Gómez Huelgas.

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