La diabetes se ha convertido en uno de los factores más predisponentes de la enfermedad periodontal o enfermedad de las encías. Según la odontóloga Mildre Estévez, especialista de Dental Studio, "la diabetes influye considerablemente en el desarrollo de diferentes bacterias en la cavidad oral, que traerá como consecuencia las infecciones que conducen a la enfermedad en las encías”.
La enfermedad periodontal se manifiesta con unas encías hinchadas, enrojecidas, sensibles, que sangran al cepillarse, que puede retraerse y descubrir las raíces de los dientes provocando gran sensibilidad, pudiendo provocar pérdida del hueso que sostiene el diente causando movilidad y sensibilidad dental, mal aliento, supuraciones y cambios en la alineación y la mordida de los dientes.
“En los pacientes diabéticos la enfermedad periodontal no sigue un patrón uniforme, sin embargo sus manifestaciones son más frecuentes en pacientes fumadores y de pobre higiene oral”, ha señalado la doctora.
Para combatirla es necesario realizar un tratamiento combinado, enfocándose en la reducción de las bacterias mediante medicación adecuada y procedimientos que ayuden a eliminar la placa bacteriana (sarro) de todo el diente tanto en corona como en raíz y en aquellos casos más avanzados se requerirá además de estos procedimientos, tratamientos quirúrgicos, en los que se pueda profundizar en las áreas afectadas y de esta forma reponer los tejidos perdidos en este proceso degenerativo, considera Estévez.
La odontóloga advierte que hay que recordar la colaboración del paciente con el adecuado cepillado, el uso de enjuagues, pastas específicas y el hilo dental en conjunto con las regulares terapias de motivación de un odontólogo periodoncista calificado, son indispensables para el control bacteriano en la cavidad oral, lo que nos permitirá mantener pacientes diabéticos periodontalmente sanos.
“Gran parte de las personas que padecen esta enfermedad desconocen las consecuencias irreversibles que puede desencadenar su descontrol en la salud general”, ha puntualizado Estévez, que ha afirmado que su descontrol puede llevar incluso a la pérdida prematura de los dientes, pues aumenta de dos a cinco veces las probabilidades de desarrollar males de encías.

