La sección de Endocrinología Pediátrica del Área Sanitaria de Vigo ha obtenido el reconocimiento como centro investigador de Innodia, la mayor red europea de investigación clínica y traslacional sobre la diabetes tipo 1, un hito, que permitirá al hospital participar en ensayos clínicos internacionales y reforzar su compromiso con el acceso a terapias innovadoras.
Este reconocimiento ha sido posible gracias a la coordinación con el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur y al trabajo en equipo multidisciplinar de los servicios de Endocrinología, Pediatría, Farmacia, Análisis Clínicos y la Asociación de Pacientes Anedia.
Innodia tiene como objetivo principal comprender mejor la evolución de la enfermedad y desarrollar estrategias para prevenir, frenar o modificar su progresión. Según ha afirmado el endocrinólogo pediátrico José Luis Chamorro, «este reconocimiento es un espaldarazo a nuestra trayectoria y sitúa a nuestra área sanitaria en el mapa internacional de la investigación en diabetes tipo 1, representando una oportunidad para avanzar en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad».
Fruto de este avance, el Área Sanitaria de Vigo ya participa activamente en el mayor ensayo clínico mundial, denominado Beta-preserve, con la inclusión de ocho pacientes locales. Este estudio investiga la eficacia y seguridad de Tzield (teplizumab), el primer fármaco aprobado en Europa por la Agencia Europea del Medicamento capaz de retrasar el inicio clínico de la enfermedad.
Hasta su llegada, la única opción terapéutica ante la destrucción de las células pancreáticas productoras de insulina era la administración permanente de esta hormona artificial.
El doctor Chamorro ha advertido de que la diabetes tipo 1 es una enfermedad silenciosa que, cuando manifiesta sus primeros síntomas, ya presenta una destrucción avanzada del páncreas; sin embargo, los recientes progresos en el conocimiento de sus distintos estadios han permitido aplicar nuevos mecanismos moleculares para establecer cribados, un procedimiento que ya se está llevando a cabo en el Álvaro Cunqueiro.
Gracias a ello, los pacientes detectados de forma temprana pueden ser candidatos idóneos para recibir esta nueva medicación que frena el avance de la patología. En la actualidad, la Unidad de Diabetes Infanto-Juvenil del complejo vigués, que funciona como una estructura multidisciplinar integrando asistencia, educación e investigación, atiende a 150 menores de 16 años y diagnostica entre 15 y 20 nuevos casos cada año.
A día de hoy, todos los pacientes pediátricos del centro disponen de sensores implantados en la piel para la monitorización continua de la glucemia sin necesidad de pinchazos. Además, el 92 % de ellos utiliza bombas de insulina. Se trata de un sistema inteligente de infusión subcutánea continua que se comunica con el sensor y regula de forma automática la cantidad de insulina administrada; es capaz de suspender la infusión si prevé una bajada de azúcar (hipoglucemia) o de incrementar la dosis si detecta niveles demasiado altos.


