Identifican alteraciones biológicas que afectan al daño renal relacionado con la diabetes

Un nuevo estudio sobre los mecanismos de comunicación entre las células del riñón en la nefropatía diabética ha logrado abrir la vía a análisis no invasivos para detectar esta enfermedad antes de que aparezcan las primeras lesiones irreversibles.

 

Este trabajo se engloba en una línea de investigación desarrollada en los últimos años por el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, del Hospital Clínico de Valencia, que ha contado con las aportaciones de Martínez Hervás y Forner Giner, catedrático y profesora titular del Departamento de Medicina de la Universidad de Valencia, respectivamente.

De acuerdo con Martínez Hervás, se trata de una investigación “encaminada a esclarecer los mecanismos involucrados en el desarrollo de la nefropatía diabética, una complicación de la diabetes muy prevalente y con gran repercusión, tanto sobre la calidad y la esperanza de vida de los pacientes, como desde el punto de vista económico, por el importante gasto que supone”.

Ahora, se ha conseguido identificar “un microARN transportado en el interior de vesículas extracelulares como posible implicado en daño renal asociado a diabetes”, de manera que “los resultados obtenidos podrían conducir a nuevas estrategias diagnósticas y terapéuticas en la nefropatía diabética”, ha señalado el investigador.

Se trata de un avance experimental, desarrollado con el apoyo de la Unidad de Microscopía de la Unidad Central de Investigación de Medicina (UCIM) de la Universidad de Valencia, que revela cómo estas partículas microscópicas intervienen en el deterioro de los filtros renales y proporciona una nueva diana biológica orientada al desarrollo de diagnósticos precoces y tratamientos personalizados.

La nefropatía diabética es una complicación frecuente y de gran gravedad: afecta a cerca del 40 % de las personas con diabetes y constituye una de las principales causas de insuficiencia renal avanzada. En la actualidad, su detección clínica suele producirse cuando el riñón ya presenta un daño estructural notable, lo que reduce las opciones terapéuticas para frenar su progresión a tiempo.

Ante este reto, el trabajo se centró en los procesos biológicos que desencadenan la patología en sus fases iniciales. El equipo analizó las vesículas extracelulares, unas pequeñas cápsulas que las células liberan para comunicarse entre sí y que viajan a través de fluidos como la sangre y la orina, descubriendo que, en un entorno condicionado por la diabetes, transportan de forma anómala un microARN específico que favorece la inflamación y el deterioro de la función renal.

Dado que estas vesículas pueden aislarse de manera no invasiva mediante análisis biológicos rutinarios, el descubrimiento colaborado por INCLIVA, CIBER (Centros de Investigación Biomédica en Red) y UV sienta las bases para diseñar pruebas clínicas capaces de alertar del riesgo de lesión renal con años de antelación respecto a los parámetros habituales.

Además, modular o inhibir este microARN plantea una prometedora vía terapéutica dirigida a frenar el avance de la enfermedad sin interferir en otros tejidos sanos.

Vídeos

More Videos
Watch the video

Empresas

Productos

Instituciones

Organizaciones

Investigación

Estilo de Vida