Durante años, la comunidad científica ha estado buscando una manera de tratar a los diabéticos mediante la reactivación de sus células beta, productoras de insulina, pero estos intentos han cosechado un éxito bastante limitado hasta la fecha.
La "reprogramación" de células alfa, con el objetivo de hacerlas desempeñar el trabajo de las células beta, podría ofrecer en el futuro un nuevo enfoque complementario para el tratamiento de la diabetes tipo 2.
En una nueva investigación, el equipo de Klaus H. Kaestner, profesor de genética en la Universidad de Pensilvania en la ciudad de Filadelfia, Estados Unidos, ha comprobado que la aplicación a células humanas y de ratón de un tratamiento con compuestos que modifican un material clave del núcleo de la célula, la cromatina, indujo, en los experimentos, la expresión en células alfa de genes de células beta.
Teniendo en cuenta que las personas con diabetes tipo 2 no sólo carecen de insulina, sino también producen demasiado glucagón, un tratamiento como el probado en los experimentos aportaría a esos pacientes dos acciones beneficiosas en una: tendrían más células beta productoras de insulina, y menos células alfa productoras de glucagón.

