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Consumir lácteos dos veces al día, reduce el riesgo de padecer diabetes

Un estudio realizado con 147.812 personas de 21 países, ha constatado que la ingesta diaria de lácteos reduce el riesgo de padecer diabetes y síndrome metabólico.

 

El estudio constata que tomar al menos dos porciones diarias de lácteos está relacionado con menores riesgos de diabetes y presión arterial alta, así como con el conjunto de factores que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular o síndrome metabólico.

Se trata de un gran trabajo internacional publicado on-line en la revista BMJ Open Diabetes Research & Care, que constata, además, que “las asociaciones observadas fueron más fuertes para los productos lácteos con toda la grasa”.

Estudios anteriores habían sugerido que una mayor ingesta de lácteos se asocia con un menor riesgo de diabetes, presión arterial alta y síndrome metabólico; pero estos trabajos han tendido a centrarse en América del Norte y Europa, excluyendo otras regiones del mundo.

Para ver si estas asociaciones también se pueden encontrar en una gama más amplia de países, los investigadores, liderados por Balaji Bhavadharini, del Population Health Research Institute de Ontario (Canadá), recurrieron a los participantes del Estudio Prospectivo de Epidemiología Rural Urbana (PURE).

Todos los participantes, un total de 147.812, tenían entre 35 y 70 años y procedían de 21 países: Argentina, Bangladesh, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, India, Irán, Malasia, Palestina, Pakistán, Filipinas, Polonia, Sudáfrica, Arabia Saudí, Suecia, Tanzania, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Zimbabue.

La ingesta dietética habitual durante los 12 meses anteriores se evaluó mediante cuestionarios de frecuencia alimentaria. Los productos lácteos incluían leche, yogur, bebidas de yogur, queso y platos preparados con productos lácteos, y se clasificaron como grasos o bajos en grasa (1-2 %). La mantequilla y la crema se evaluaron por separado, ya que no se comen comúnmente en algunos de los países estudiados.

Domingo Carrera, médico especialista en nutrición del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED), ha declarado en relación con este trabajo que "el estudio es interesante porque dentro de los lácteos, lo que puede promover los efectos reflejados son el calcio, el magnesio y la vitamina D, que se han relacionado con lo que documenta el trabajo. Sí hay varios estudios que relacionan al calcio y al magnesio con una asociación en la bajada de la tensión arterial, favorece la contractibilidad de las venas y las arterias, con lo cual podría mejorar la salud cardiovascular".

Carrera ha añadido que, a pesar del estudio observacional, "y que el resultado eleva un poco más los beneficios sobre los lácteos con grasas totales que los desnatados, yo aun así me inclino un poco más por que se puede conseguir en el calcio y el magnesio la misma dosis y en la parte de vitamina D va a ser más baja en los desnatados porque es una vitamina liposoluble que está en la grasa de la leche y del yogur", al tiempo que Insiste en que las grasas de los lácteos "son saturadas, es verdad que en problemas de salud como los que estamos hablando, diabetes o enfermedad cardiaca, no vienen bien, por lo que mi recomendación sería semidesnatados. Afortunadamente, no olvidemos que la vitamina D la podemos obtener del sol y de los pescados azules".

De esta manera, al menos 2 porciones al día de productos lácteos totales se asociaron con un riesgo un 12 % menor de padecer diabetes, aumentando, algo que aumentaba a un riesgo 13-14 % menor para 3 porciones diarias.

Se trata de un estudio observacional y, como tal, no puede establecer la causa. Los cuestionarios de frecuencia alimentaria también están sujetos a la arbitrariedad de las respuestas, y los cambios en el síndrome metabólico no se midieron con el tiempo, lo que puede haber influido en los hallazgos. Sin embargo, los investigadores sugieren que "si nuestros hallazgos se confirman en ensayos a largo plazo, el aumento del consumo de lácteos puede representar un enfoque factible y de bajo costo para reducir el síndrome metabólico, la hipertensión, la diabetes y, en última instancia, los eventos de enfermedades cardiovasculares en todo el mundo".