Los estados de Estados Unidos que ampliaron sus programas de Medicaid con la ley de reforma del sistema de salud, registraron un mayor crecimiento de los casos de diabetes que el resto de los estados. Para los autores de un nuevo estudio, esto sugiere que esa expansión de la cobertura de Medicaid favorece el diagnóstico más temprano de la enfermedad, lo que mejorará los resultados terapéuticos.
Los investigadores utilizaron las pruebas de laboratorio registradas en la base de datos de Quest Diagnostics, que incluye unos 150 millones de controles anuales, para determinar cuántos pacientes se habían realizado por lo menos una prueba dehemoglobina A1c que era normal antes de la ampliación de Medicaid y aumentó con la expansión.
El equipo del doctor Harvey Kaufman, director médico seniorde Quest Diagnostics, que financió el estudio, publica en Diabetes Care que 26 estados ampliaron el acceso a Medicaid.
En las jurisdicciones con más ingresos, la detección denuevos casos de diabetes creció un 23 % (de 14.625 enel primer semestre del 2013 a 18.020 en el mismo período de 2014), mientras que en los estados sin esa ampliación de la cobertura, la detección mejoró apenas un 0,4 %.
"Es evidente en los estados que no ampliaron la coberturaque el diagnóstico es más tardío, cuando los pacientes llegan alos hospitales con complicaciones", indicó el doctor Robert Ratner, director científico y médico de la Asociación Estadounidense de Diabetes.
"Cuanto antes se detecta la enfermedad, más simple será sutratamiento y la respuesta", sostuvo Ratner, que no participó en el estudio.
Mientras que en el estudio eran más las mujeres que los hombres con diabetes, el crecimiento de los diagnósticos fue mayor en los hombres. Lo mismo ocurrió entre los 50 y 64 años versus entre los 19 y 49 años. El estudio tiene algunas limitaciones, como haber utilizado sólo los resultados de los análisis de glucosa en sangre de Quest Diagnostics y no tener información clínica.
Además, es posible que a algunos de los pacientes evaluados en Quest les hubiesen diagnosticado la enfermedad antes del inicio del estudio. Por eso, "no sabemos con un 100 por ciento de seguridad sise trataron de diagnósticos nuevos", ha destacado el doctor Benjamin Sommers, economista de la salud de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, Boston, y que tampoco participó del estudio.
"Pero el diseño del estudio tiene mucho sentido. Estos resultados serían la punta del iceberg y podríamos imaginar los mismos resultados con la detección temprana de la hipertensión o el cáncer o la enfermedad mental", agregó.

