Lucía Alonso, una ingeniera de Diseño Industrial y Desarrollo de Producto, enfoco su Trabajo de Fin de Grado (TFG) en el diseño de una joya para dispositivos de monitorización de glucosa, debido a que una de sus amigas tiene diabetes y lleva un sensor; pero sin embargo, siempre intenta ocultarlo.
"Lo veo como algo normal, porque al final es algo que hace visible que tienes una enfermedad y entiendo que no todo el mundo quiera llevarlo a la vista", reflexiona Lucía en una entrevista con elEconomista, donde cuenta que a su amiga siempre le ha gustado mucho la joyería, de manera que se le encendió una bombilla que le hizo pensar en cómo conseguir que, en vez de querer esconder el sensor, fuese algo que le gustase llevar y enseñar.
El primer paso fue investigar qué sensores había en el mercado y las soluciones que ya existían para protegerlos o personalizarlos, además de conocer qué opinaban los propios usuarios. "Estos dispositivos tienen una estética muy médica y muy reconocible. Al llevarse durante semanas en el brazo, es algo que acaba formando parte de la imagen de la persona, pero las opciones para integrarlo de una forma más estética son bastante limitadas", asegura la ingeniera.
La pieza diseñada, llamada Sennsia, está pensada para proteger el sensor de pequeños golpes y roces, una de las necesidades que Lucía quería resolver con el proyecto; pero también quiere influir en cómo se sienten los pacientes con diabetes al llevar el dispositivo.
Al igual que su amiga, durante la investigación Lucía observó que había más personas a las que no les gustaba que el sensor llamase tanto la atención e incluso intentaban taparlo con la ropa. De hecho, la gran mayoría de los encuestados afirmó haber tratado de ocultarlo o escondido en algún momento, por lo que no era algo puntual, sino bastante común.
"Con Sennsia quería cambiar un poco esa relación con el sensor. En vez de intentar esconderlo, que puedas llevarlo de una forma que te guste y que encaje con tu estilo. Cuando dejas de intentar ocultar el dispositivo que tienes que llevar todos los días, puede convertirse en algo que te gusta enseñar y también puede cambiar la forma en la que te sientes con él", ha señalado la creadora.
Aunque esta pieza de joyería no vaya a solucionar todo lo que supone convivir con una enfermedad, Lucía sí cree que puede aportar su granito de arena y hacer que esa parte del día a día sea más cómoda y que la persona se sienta más segura al llevar su sensor.
Una vez que estudió las opciones disponibles y conoció la importancia que tenía la estética del sensor para los pacientes, comenzó la parte creativa. Hizo muchos bocetos y probó diferentes maneras de convertir el sensor en una pieza más parecida a un accesorio, hasta que llegó a la solución actual: dos piezas independientes, un brazalete envolvente y un caparazón que protege el sensor. Después llegó la fase del modelado 3D, donde tuvo especial cuidado con las dimensiones del sensor y con la zona que tiene que quedar libre para que funcione correctamente.
En paralelo, empezó a contactar con fabricantes y fundiciones para ver cómo se podría fabricar realmente. "Esa parte acabó teniendo bastante peso en el proyecto, porque muchas de las decisiones que había tomado en el ordenador tuvieron que cambiar cuando empecé a conocer los procesos y costes reales de fabricación", ha indicado.
Con este proyecto, Lucía se centró en adolescentes y adultos jóvenes y, dentro de ese grupo, la investigación le llevó hacia un público femenino; pero tiene claro que, si Sennsia sigue desarrollándose, será interesante crear diferentes líneas y estudiar qué busca cada tipo de usuario. "No creo que tenga sentido simplemente hacer una versión 'para hombres' cambiando los colores. Preferiría investigar primero qué estilos y necesidades tienen y diseñar a partir de eso", ha contado la creadora.
Los niños también serían usuarios interesantes, aunque aquí reconoce que tendría que replantearse otros aspectos. "Tendría que ser una pieza mucho más resistente, cómoda y segura y, sobre todo, muy fácil de utilizar", especifica.
A raíz de este proyecto, Lucía asegura que su interés por los dispositivos médicos se ha incrementado. En este sentido, considera que a veces se le da mucha importancia a la parte técnica y no tanto a "cómo se siente el usuario utilizando el producto".
"De momento, mi intención es centrarme únicamente en los sensores de glucosa y desarrollar bien Sennsia antes de pensar en ampliar la idea. Una vez que el proyecto esté más asentado y tenga claro cómo podría funcionar como producto y como marca, sí me gustaría explorar otros dispositivos y ver qué posibilidades hay", ha conculido la diseñadora.


