Sara Fernández es profesora de Educación Infantil y a menudo recurre a los cuentos en clase para ayudar a sus alumnos a familiarizarse con algunos conceptos. Alberto era su alumno, un niño de 4 años con diabetes de tipo 1 que no tenía bomba de insulina, sino que se tenía que pinchar a diario para controlar sus picos de azúcar.
Esta docente se puso a buscar un cuento con el que Alberto pudiera sentirse identificado, pero "no había, y menos en gallego", y solo encontró algún libro divulgativo para niños, destinado precisamente para que los pacientes de menor edad puedan familiarizarse con la enfermedad. "Pero no era un cuento, no contaba una historia, que era lo que yo buscaba", ha explicado Sara al diario El Progreso.
Más que información pura y dura, aunque fuese adaptada a una edad temprana, la profesora quería el relato de una aventura que incluyese la diabetes, que ayudara a entender la patología, pero sobre todo en la que Alberto se viera reflejado porque todos los niños quieren que los cuentos hablen de ellos y les interpelen.
"Como no lo había, decidí escribirlo", ha explicado la profesora; así que buscó la colaboración de la ilustradora Estefanía Fernández Rey, ya que le gustaba mucho su trabajo en el libro "Las visitas de Escle a mamá", una obra que narra el diagnóstico de esclerosis múltiple a la madre del niño protagonista y cómo se las ingenia para que los brotes le afecten lo menos posible.
Así nació "Las aventuras de Pancracio", un libro protagonizado por un niño que también se llama Alberto y cuyo páncreas se muestra como un pequeño trasno de nombre Pancracio, que le gasta distintas jugarretas. "A veces le roba todo el azúcar a Alberto y le causa una hipoglucemia y otros lo acumula y lo suelta de golpe, causando una hiperglucemia", ha explicado la autora.
Además de mostrar síntomas que puede sentir un diabético ante cualquiera de esos desajustes, que hacen que tenga que tomar un zumo, por ejemplo en el primer caso o inyectarse insulina en el segundo, la obra enseña cómo Alberto tiene que negociar y llegar a un acuerdo con Pancracio, hacerse su amigo, ya que va a vivir con él toda su vida.
"No soy endocrina y es un libro para niños así que la idea es que mostrase eso de forma sencilla", ha indicado Sara, que ha añadido que "lo hice como regalo para Alberto y su familia", reconoce, por lo que la tirada inicial ha sido muy pequeña.
Finalmente consiguió su objetivo, y, según ha explicado, "Alberto estaba muy contento, le gustó mucho. Me enseñó su página preferida del libro que muestra al protagonista y Pancracio con un símbolo de infinito porque van a estar juntos para siempre".
Aquellas personas interesadas en hacerse con un ejemplar pueden contactar directamente con Sara, a través de su perfil en Instragram @profeesara. Cada libro cuesta 15 euros, y si la demanda aumenta, se plantea hacerlos llegar a puntos de venta, aunque por el momento la mejor forma de obtener uno es hablar con ella.


