Un estudio publicado por el Centro Provincial de Investigación Clínica de Enfermedades Oculares de Guangzhou (China) ha permitido el desarrollo de un modelo asistido por Inteligencia Artificial (IA) basado en 71 proteínas sanguíneas diferentes que podría ayudar a los médicos a predecir mejor la degeneración de la retina en pacientes diabéticos.
La diabetes es una enfermedad que sufren más de 500 millones de personas en todo el mundo, las cuales tienen un mayor riesgo de sufrir afecciones neurodegenerativas, incluida la degeneración de la retina, denominada neurodegeneración retiniana diabética (NRD), que puede dar lugar a una grave discapacidad visual y pérdida de visión.
Según los científicos, la NRD es también un indicador de otros tipos de degeneraciones diabéticas, como el deterioro cognitivo o la demencia, así como la degradación de los nervios en zonas periféricas como los dedos de las manos y los pies.
Con todo, uno de los mayores inconvenientes es que la neurodegeneración retiniana diabética solo se detecta cuando aparecen los síntomas, cuando el daño ya es irreversible.
Para saber quiénes tendrían más probabilidad de sufrir NRD y cuándo, los investigadores analizaron el plasma sanguíneo de 1.492 pacientes con diabetes tipo 2 del Estudio Oftalmológico Diabético de Guangzhou que todavía no presentaban la enfermedad, y examinaron los ojos de más de 1.200 de ellos mediante escáneres en un período de 6 años, comparando sus resultados con los de otras 502 personas con diabetes del Biobanco del Reino Unido.
Con todo ello, los investigadores identificaron 71 proteínas plasmáticas diferentes asociadas con la neurodegeneración relacionada con la edad. Estas proteínas formaban parte de vías celulares implicadas en procesos como la inflamación y el mantenimiento celular.
Mediante aprendizaje automático, los científicos utilizaron los niveles de proteínas en plasma para desarrollar un modelo predictivo denominado Pro-NRD, que logró mejorar el rendimiento del modelo anterior en un 26 %. Según han asegurado los autores del estudio, "nuestro estudio sugiere que el daño temprano a los nervios de la retina en la diabetes deja señales medibles en la sangre".


