La metformina está relacionada con una mayor longevidad en las mujeres, según ha concluido un grupo de investigadores estadounidenses y alemanes, que han utilizado a lo largo de los últimos años este fármaco para la diabetes tipo 2 como objeto de estudio, y cutos primeros resultados parecen relacionar el uso del medicamento con una probabilidad significativa de reducir el porcentaje de fallecimiento e incluso que estas mujeres alcancen o superen los 90 años de edad.
Los investigadores han estudiado a más de 400 mujeres residentes en Estados Unidos en un periodo de 15 años, y mientras la mitad eran pacientes con diabetes tipo 2 tratadas con metformina, la otra mitad recibía un tratamiento con sulfonilureas, otro antidiabético. Todas ellas compartían como características la enfermedad, pero también la etapa vital en la que se encontraban: una edad superior a los 60 años y posmenopáusicas.
Los resultados, publicados en la revista Journal of Gerontology: Medical Sciences, han terminado relacionando el uso de la metformina con una mayor longevidad. En este sentido, el estudio recoge que "el riesgo ajustado de muerte antes de los 90 años fue un 30% menor para el inicio de la monoterapia con metformina en comparación con la monoterapia con sulfonilurea".
En cualquier caso, esto solo acerca a los investigadores al refuerzo de una hipótesis, ya que el estudio ha contado con limitaciones técnicas. lo que significa que no se puede asegurar hasta el momento al 100 % que haya sido el uso de la metformina el único responsable de un aumento de su longevidad.
Los investigadores reconocen en el estudio que ha habido limitaciones técnicas que impiden una conclusión más definida de la relación entre fármaco y longevidad.
Las mujeres fueron asignadas a cada grupo de forma aleatoria sin tener en cuenta otros factores que podrían explicar una mayor esperanza de vida, tales como hábitos saludables de alimentación, ejercicio, entre otras. Además, tampoco utilizaron un grupo placebo y la muestra se ha considerado débil como para extrapolar los resultados a nivel poblacional. En este sentido, desde el estudio recogen que "dado que no pudimos comparar la metformina con el placebo, nuestros hallazgos no sugieren que la metformina promueva la longevidad, sino más bien que podría ser mejor para una supervivencia prolongada en comparación con las sulfonilureas".
No obstante, pese a estas limitaciones, el estudio ha servido para reforzar la hipótesis del efecto de la metformina como antienvejecimiento, una idea que ya se ha plasmado en otros estudios y que en este primer ensayo de larga duración ha dado como resultados una pequeña pista de lo que este fármaco podría significar en la gerociencia, que parte a su vez de la hipótesis de que el envejecimiento biológico puede modificarse. Aun así, los investigadores recogen la necesidad de ampliar la financiación para un estudio a mayor escala.


